La historia olímpica del skeleton es una de las más discontinuas de todos los deportes: presente en dos ediciones de los Juegos de Invierno en los años 30 y 40, ausente durante más de cinco décadas, y recuperado definitivamente en 2002 para no abandonar ya el programa olímpico. Esta trayectoria accidentada refleja tanto los vaivenes políticos del COI en la gestión del programa olímpico de invierno como la evolución del propio deporte desde su nicho original en los Alpes suizos hasta su expansión internacional.
El skeleton apareció por primera vez en el programa olímpico en los Juegos de Garmisch-Partenkirchen 1936, en la Alemania nazi. La inclusión no fue exenta de controversia: el deporte era practicado entonces casi exclusivamente por la élite social anglosajona que frecuentaba St. Moritz, lo que hacía la competición poco representativa. Sin embargo, la prueba se disputó y el primer campeón olímpico de skeleton fue Jennison Heaton, de Estados Unidos. Los Juegos de Oslo 1948 volvieron a incluir el skeleton, con el éxito del británico John Crammond que ganó la medalla de oro en el Bislett Stadium de Oslo. Pero tras esta segunda aparición, el COI decidió excluir el skeleton del programa olímpico por considerar que no tenía suficiente representación internacional y que la pista de St. Moritz, siendo de diseño natural, era un contexto demasiado específico para una competición que debería ser accesible a atletas de todo el mundo.
Los 54 años de ausencia olímpica fueron un período durante el cual el skeleton creció gradualmente en número de países practicantes, especialmente gracias a la construcción de pistas artificiales de deslizamiento en Europa y Norteamérica. Cuando la IBSF presentó su candidatura para el retorno olímpico del skeleton, el deporte contaba ya con un circuito de Copa del Mundo consolidado y representación de más de 20 países. El COI aceptó incluirlo en los Juegos de Salt Lake City 2002, y lo hizo con una novedad histórica: también para las mujeres, que disputaron por primera vez en la historia una prueba olímpica de skeleton.