El trineo de skeleton es, en esencia, una plataforma plana con dos patines. Su diseño es deliberadamente minimalista comparado con el luge o el bobsleigh: no hay pods laterales de guía, no hay estructuras de protección, no hay nada entre el piloto y el hielo salvo una plataforma rígida de acero, aluminio o fibra de carbono. Esta simplicidad aparente esconde una ingeniería de precisión que los equipos nacionales y los fabricantes especializados llevan al límite de lo permitido por el reglamento de la Federación Internacional de Bobsleigh y Skeleton (IBSF).
El trineo consiste en una plataforma central, llamada el cuerpo o “belly pan”, sobre la que se apoya el atleta, y dos patines paralelos que son los únicos puntos de contacto con el hielo. La distancia entre los patines y el perfil de su sección transversal son variables críticas que los equipos optimizan para cada pista. Los patines de acero deben cumplir especificaciones estrictas del reglamento IBSF en cuanto a dimensiones y radio de curvatura, pero dentro de esos márgenes hay un espacio de optimización que los mejores equipos explotan al máximo. El peso total del sistema —trineo más atleta— está limitado por el reglamento según la categoría: para los hombres, el máximo es de 115 kg; para las mujeres, de 92 kg. Esto significa que un atleta de 80 kg puede usar un trineo de hasta 35 kg, mientras que uno de 95 kg debe usar uno más ligero.
Los materiales han evolucionado significativamente desde los primeros trineos de skeleton del siglo XIX, que eran simples estructuras de metal forjado. Los trineos actuales de competición de primer nivel combinan un chasis de acero o aleación de aluminio de alta resistencia con plataformas de fibra de carbono que aúnan rigidez y ligereza. El perfil aerodinámico del trineo —su diseño frontal, la forma de los patines y la altura total— también contribuye a la velocidad al minimizar la resistencia del aire bajo el trineo. Los equipos nacionales con mayores recursos invierten en túneles de viento y simulaciones computacionales para optimizar estos parámetros dentro de los márgenes del reglamento.