Durante los años 90, el snooker tuvo un dueño. Stephen Hendry, el joven escocés de Auchterarder, dominó el deporte de una manera que nadie antes ni después ha replicado: ganó 6 Campeonatos del Mundo en 8 años, fue número 1 del mundo durante 8 temporadas consecutivas y estableció estándares de juego que redefinieron lo que era posible en el snooker profesional.
El prodigio escocés
Hendry nació en Edinburgo en 1969 y creció jugando al snooker desde niño. Se hizo profesional con 16 años, en 1985, convirtiéndose en uno de los más jóvenes en dar ese paso en la historia del deporte. A los 18 años ya había ganado su primer torneo importante, y a los 21 era el número 1 del mundo.
La velocidad de su ascenso fue tan extraordinaria como su estilo de juego: atacante, directo, sin miedo. Mientras otros jugadores de su época usaban el safety de manera defensiva, Hendry prefería atacar siempre que hubiera la mínima oportunidad. Su técnica era perfecta y su mentalidad era implacable.
El dominio de los años 90: siete títulos mundiales
El período 1992-1999 es el reinado más completo que el snooker moderno ha visto. Hendry ganó el Campeonato del Mundo en 1992, 1993, 1994, 1995, 1996 y 1999 (el 1997 y 1998 los ganó Ken Doherty y John Higgins respectivamente), más un séptimo en 2002. En total, 7 títulos mundiales: un récord que duró más de 20 años hasta que Ronnie O’Sullivan lo igualó en 2022.
Su semana en el Crucible tenía algo diferente a la de otros jugadores: parecía que la sala de Sheffield era su casa, que los focos sobre el tapete verde eran para él. De ahí el apodo de “The King of the Crucible”: ningún jugador en la historia del torneo ha mostrado tanta dominancia en ese escenario específico.
El estilo: el jugador completo
Hendry era el prototipo del jugador completo: extraordinario en el poteo largo (golpes de distancia), sólido en el posicionamiento de la bola blanca, excelente en el safety y imbatible en los momentos de presión. Su mentalidad era fría y calculada, similar a la de Steve Davis pero con más velocidad y más disposición al ataque.
Su mejor marca individual fue 1992-1993, cuando ganó 8 torneos en una sola temporada, incluyendo el Campeonato del Mundo. Es la temporada más dominante de la historia del snooker profesional moderno.
Los century breaks y el 147
Hendry también fue pionero en el mundo de los century breaks: durante los años 90 amplió su registro de centuries hasta superar los 700, que en ese momento era un récord absoluto. También tiene varios máximos breaks de 147 en competición. Su capacidad para mantener breaks de alto nivel durante partidas largas, a menudo en momentos de máxima presión, era una de sus señas de identidad.
El retiro y el regreso
Hendry se retiró del snooker profesional en 2012, después de haber caído de la élite en los años anteriores. Su regreso al circuito en 2021, motivado por su pasión por el juego y el deseo de volver a competir, fue recibido con enorme simpatía aunque sin éxito en torneos. Se retiró definitivamente en 2022, pocos meses antes de que O’Sullivan igualara su récord de 7 títulos mundiales. La narrativa histórica de Hendry quedó intacta: fue el más grande hasta que llegó alguien aún más grande.