El sóftbol aterriza en España con el uniforme americano
La historia del sóftbol en España está indisolublemente ligada a la presencia militar de Estados Unidos en la Península Ibérica. En 1953, España y los Estados Unidos firmaron el Convenio de Cooperación Defensiva, que permitió el establecimiento de varias bases aéreas y navales americanas en territorio español. Esas instalaciones —Torrejón de Ardoz (Madrid), Rota (Cádiz) y Zaragoza— se convirtieron en los primeros campos de sóftbol del país.
Los soldados y sus familias trajeron consigo sus costumbres deportivas: el béisbol y el sóftbol eran parte del ocio cotidiano en las bases. Pronto, los trabajadores civiles españoles empleados en las instalaciones y los residentes de las localidades cercanas comenzaron a observar y, eventualmente, a participar en los partidos organizados por los americanos.
De las bases a los clubes civiles
Durante los años 60 y 70, el sóftbol comenzó a dar el salto desde las bases militares a la sociedad civil española. Los primeros clubes independientes se fundaron en las ciudades que tenían mayor contacto con la comunidad americana: Madrid y su entorno, el área de la Bahía de Cádiz y Zaragoza.
Estos clubes pioneros se nutrieron inicialmente de jugadores con experiencia directa en las bases, ya fuera como empleados civiles o como familiares de militares. El intercambio de conocimiento técnico y táctico fue, en estos primeros años, fundamentalmente oral y práctico: no había manuales en español ni entrenadores certificados, solo la transmisión directa de jugadores a nuevos aprendices.
La Federación Española de Béisbol y Sóftbol
La institucionalización del sóftbol español llegó de la mano de la creación de la Federación Española de Béisbol y Sóftbol (FEBS), que asumió la regulación de ambas disciplinas bajo un mismo paraguas organizativo, dada la afinidad técnica y cultural entre el béisbol y el sóftbol.
La FEBS organizó las primeras ligas nacionales estructuradas, estableció los reglamentos adaptados a las normas internacionales de la World Baseball Softball Confederation (WBSC) e inició los trámites de afiliación que permitirían a España participar en el Campeonato Europeo de Sóftbol.
El sóftbol femenino: la vanguardia española
Desde sus primeras décadas de existencia, el sóftbol femenino español destacó como la rama más competitiva del deporte en el país. La selección femenina participó en los primeros Campeonatos Europeos de Sóftbol Femenino y fue consolidándose como un equipo de nivel continental, capaz de medirse con las potencias europeas del deporte como los Países Bajos, Italia y la República Checa.
Este protagonismo del sóftbol femenino se explica en parte porque el deporte llegó a España en un momento de creciente incorporación de la mujer al deporte competitivo, y el sóftbol —con sus características físicas accesibles y su dinámica de equipo— resultó especialmente atractivo para las deportistas que buscaban disciplinas de conjunto más allá del voleibol o el baloncesto.