El softbol tardó casi medio siglo desde su invención en adquirir una estructura organizativa seria. En sus primeras décadas fue un deporte de comunidades, con reglas distintas según la región, las ciudades o incluso los clubs. La unificación llegó gradualmente, impulsada primero en Estados Unidos y luego a nivel mundial.
La Amateur Softball Association (1933)
La fecha clave de la organización del softbol estadounidense es 1933. Ese año, durante la Exposición Universal del Siglo de Progreso celebrada en Chicago, Leo Fischer, periodista deportivo, y Michael Pauley, representante de una firma deportiva, lograron convocar un torneo de softbol unificado al que asistieron equipos de todo el país.
El éxito del torneo llevó a la fundación de la Amateur Softball Association (ASA), el primer organismo que intentó sistematizar y unificar las reglas del softbol americano. Uno de los primeros logros de la ASA fue adoptar oficialmente el nombre “softball” y fijar unas reglas comunes que sustituyeran a la caótica variedad de versiones locales.
La ASA organizó los primeros campeonatos nacionales de softbol en 1933, con categorías femeninas y masculinas desde el principio, lo que convirtió al softbol en uno de los primeros deportes organizados en Estados Unidos que incluyó a la mujer como participante en competiciones formales desde sus inicios.
La expansión hacia el resto del mundo
A lo largo de los años cuarenta y cincuenta, el softbol se extendió a Canadá, México, América Central y el Caribe, y comenzó a llegar a Australia y a varios países asiáticos. La ausencia de un organismo internacional que coordinara las reglas y las competiciones entre países distintos se convirtió en un problema creciente.
En 1952 se fundó la International Softball Federation (ISF), que se convirtió en el organismo rector del softbol a nivel mundial durante más de seis décadas. La ISF organizó los primeros campeonatos mundiales de softbol y comenzó a trabajar para su inclusión en el programa olímpico.
Los primeros Campeonatos del Mundo
El primer Campeonato Mundial de Softbol femenino se celebró en Melbourne (Australia) en 1965, con la participación de cinco selecciones: Australia, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea y Japón. Estados Unidos se proclamó campeón inaugural, comenzando así una larga hegemonía de las americanas en las competiciones mundiales.
El primer Campeonato Mundial de Softbol masculino tuvo lugar un año más tarde, en Ciudad de México en 1966, con la victoria también de Estados Unidos.
A partir de esas primeras ediciones, los Campeonatos del Mundo se celebraron con periodicidad regular y fueron incorporando más selecciones participantes a medida que el softbol crecía en los cinco continentes.
La fusión con el béisbol: la WBSC
El proceso de profesionalización y reconocimiento internacional del softbol culminó en 2013 con la fusión de la International Softball Federation (ISF) y la International Baseball Federation (IBAF) para crear la World Baseball Softball Confederation (WBSC). La nueva organización, con sede en Lausana (Suiza), se convirtió en el organismo rector de ambos deportes ante el Comité Olímpico Internacional.
La WBSC ha adoptado una estrategia de presentación conjunta del béisbol y el softbol ante el COI, considerando que ambos deportes forman una propuesta complementaria: el béisbol masculino junto al softbol femenino cubren el espectro de ambos géneros bajo el mismo paraguas deportivo. Esta estrategia fue determinante para el retorno del béisbol/softbol a los Juegos de Tokio 2020 y su continuidad en París 2024.
El softbol en España y Europa
En Europa, el softbol llegó con cierto retraso respecto a América y Asia. La Confederación Europea de Béisbol y Softbol (ESBC) organiza los campeonatos continentales de softbol. España cuenta con la Real Federación Española de Béisbol y Softbol (RFEBS), que gestiona las ligas nacionales y las selecciones españolas de ambos deportes. Aunque el softbol español no está entre los primeros del mundo, la base de practicantes ha crecido steadily en las últimas décadas.