El yokozuna es el título más codiciado y respetado del deporte japonés. No es simplemente el rango más alto del escalafón: es un título vitalicio que lleva aparejados valores, responsabilidades y una dignidad que trasciende el simple rendimiento deportivo.
El origen del término
La palabra yokozuna significa literalmente “cuerda horizontal” en japonés. Hace referencia al tsuna, la cuerda sagrada de paja que el yokozuna lleva alrededor de la cintura durante la ceremonia del dohyo-iri, la presentación ritual del campeón al inicio de cada torneo. Esta cuerda, idéntica a la que cuelga en los templos sintoístas para delimitar los espacios sagrados, visualiza de forma perfecta la conexión entre el yokozuna y la espiritualidad del sumo.
La historia del rango
El título de yokozuna existe formalmente desde el siglo XVIII, aunque sus raíces son anteriores. El primer yokozuna oficial fue Akashi Shiganosuke, aunque la primera investidura documentada con el tsuna sagrado data del período Edo. Durante siglos, el rango fue extraordinariamente raro: en toda la historia del sumo profesional solo ha habido 73 yokozuna.
Los requisitos y el proceso
Para ser designado yokozuna, un luchador debe ser ozeki y demostrar un nivel de excelencia excepcional y sostenido. El criterio deportivo más habitual, aunque no prescrito formalmente, es ganar dos basho consecutivos como ozeki. Sin embargo, el Yokozuna Deliberation Council puede designar a un luchador con resultados algo inferiores si su conducta y dignidad son sobresalientes, o puede rechazar a uno con buenos resultados si su comportamiento no está a la altura del rango.
La hinkaku: dignidad como requisito
La hinkaku es el concepto de dignidad y conducta honorable que todo yokozuna debe encarnar. Un yokozuna no puede limitarse a ganar combates: debe ser un modelo de comportamiento dentro y fuera del dohyo. Se espera que sea generoso con los fans, que no muestre emociones exageradas al ganar ni excusas al perder, y que represente los valores tradicionales japoneses del sumo.
El dohyo-iri: la entrada al ring
Uno de los momentos más impresionantes del sumo es el dohyo-iri del yokozuna, la ceremonia de entrada al ring que precede a los combates del día. Acompañado de dos luchadores de apoyo y un herald, el yokozuna realiza una serie de movimientos rituales lentos y solemnes en el dohyo, incluyendo el poderoso shiko (levantamiento de piernas) y los clapping rituales. Este ritual, diferente para el estilo Unryu y el Shiranui, puede durar varios minutos y es uno de los espectáculos más impresionantes de la cultura deportiva japonesa.
Los grandes yokozuna
Entre los 73 yokozuna históricos destacan nombres como Futabayama (el yokozuna imbatible de la era Showa), Chiyonofuji (el lobo), Taiho Koki (33 yusho), y en la era moderna Hakuho, el yokozuna mongol que reescribió todos los récords con sus 45 yusho. El yokozuna es la máxima expresión de lo que el sumo puede producir.