El set es el evento más esperado y anticipado en el lineup. Después de períodos de relativa calma con olas pequeñas o inexistentes, la llegada de un set rompe la monotonía y pone a todos los surfistas en estado de alerta. Los sets suelen traer las olas más grandes, más potentes y de mejor forma de la sesión, y la capacidad de estar en el lugar correcto cuando llegan, y de haber conservado suficiente energía para remar con fuerza, determina si un surfista aprovecha las mejores olas del día.
El intervalo entre sets, es decir, el tiempo que pasa entre un grupo de olas y el siguiente, varía enormemente según las condiciones. Con un swell de periodo corto, los sets pueden llegar cada 3-5 minutos. Con un swell de largo periodo, como los swells generados por tormentas lejanas en el océano Pacífico o Atlántico, el intervalo puede ser de 15-20 minutos o más entre grupos de olas. Los surfistas avanzados prefieren generalmente los swells de largo periodo porque producen olas más potentes, ordenadas y con mejor forma, aunque la espera entre sets sea más larga.
Conocer el comportamiento de los sets en un spot concreto es parte del conocimiento local que los surfistas habituales atesoran. Saber desde qué punto del horizonte suelen venir, qué marea los hace mejores o peores, cuánto duran y cuántas olas suelen traer son datos que permiten prepararse con anticipación. Los días con sets irregulares y poco predecibles pueden generar frustración incluso en surfistas experimentados, mientras que los días con sets regulares y bien espaciados ofrecen las condiciones óptimas para surfear con criterio y aprovechar cada ola al máximo.