Los años 60: la llegada del surf al norte de España
El surf llegó a España a finales de la década de 1960, en un contexto de apertura cultural que marcó el final del aislamiento franquista. Fueron las costas del País Vasco y Cantabria las que primero acogieron esta nueva práctica, importada de las películas americanas de surf y del contacto con viajeros extranjeros que recorrían la costa cantábrica. Las primeras tablas llegaron a San Sebastián y Bilbao a mediados de los 60, y fue en playas como Zurriola (San Sebastián), La Zurriola, Sopelana y Zarautz donde se formaron los primeros grupos de surfistas españoles.
La Federación Española de Surf se fundó en 1968, apenas unos años después de que el deporte comenzara a practicarse de forma organizada en el país. Este hecho sitúa a España entre los países europeos con mayor tradición surfística, pues pocas naciones del continente tenían una federación nacional tan temprana. Los primeros campeonatos se organizaron en el País Vasco con tablas pesadas, sin lycras, y con una estética directamente influenciada por el movimiento surf californiano y hawaiano de la época.
Los años 70 y 80: consolidación y expansión hacia otras costas
Durante los años 70, el surf se expandió más allá del Cantábrico. Galicia, con sus poderosas olas del Atlántico, empezó a atraer a surfistas que buscaban condiciones distintas a las del norte. Playas como Pantín (Valdoviño, A Coruña) y las costas de las Rías Bajas comenzaron a incorporarse al mapa del surf español. En el sur, las playas de Cádiz y El Puerto de Santa María empezaron a ver sus primeros surfistas aprovechando el viento de poniente y los oleajes atlánticos.
Los años 80 fueron la década de la masificación relativa: el surf dejó de ser un deporte de cuatro iniciados para convertirse en una subcultura con identidad propia. Las tiendas de surf proliferaron en las localidades costeras del Cantábrico, las escuelas empezaron a organizarse y una nueva generación de surfistas vascos y cántabros comenzó a destacar en los primeros campeonatos nacionales con un nivel técnico creciente. El spot de Mundaka, en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai (Vizcaya), empezó a ganar reconocimiento internacional como una de las mejores olas de izquierda del mundo.
Mundaka: la ola más famosa de España en el circuito mundial
Mundaka es, sin duda, el nombre más famoso del surf español en el contexto internacional. La ola de Mundaka, formada por la desembocadura del río Oka en la ría de Gernika, es considerada una de las mejores olas de izquierda del mundo: larga, hueca, rápida y capaz de ofrecer tubos de varios centenares de metros en condiciones óptimas. En los años 90, la World Surf League (entonces ASP) incorporó Mundaka a su circuito mundial, y durante varios años fue sede del Quiksilver Pro Mundaka o del Billabong Pro Mundaka, concentrando a los mejores surfistas del planeta.
El impacto de Mundaka en el imaginario del surf mundial fue enorme: situó al País Vasco y a España en el mapa de los destinos surf de clase mundial y atrajo una oleada de viajeros internacionales que llegaban solo para surfear esa ola. La temporada óptima es el otoño, cuando los ciclones atlánticos generan los swells más potentes y Mundaka se transforma en un espectáculo de tuberíos que pocos spots del mundo pueden igualar.
La Federación y el surf canario: dos mundos en un país
El surf en las Islas Canarias tuvo un desarrollo paralelo y diferenciado del peninsular. Las condiciones del Atlántico canario —agua más cálida, olas de mayor potencia y consistencia, vientos alisios constantes— crearon una escena surf propia con un carácter distinto al surf del Cantábrico. Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria, con playas como El Quemao, La Santa o El Confital, se convirtieron en referencias para surfistas de toda Europa que buscaban condiciones parecidas a las de Portugal o Marruecos sin salir de España.
La Federación Española de Surf coordina desde hace décadas el circuito nacional, que abarca tanto la costa cantábrica y gallega como el sur atlántico y las islas. La Copa de España y el Campeonato de España de Surf son los eventos de referencia del circuito doméstico, que ha servido como cantera para producir los surfistas que han representado al país en el World Surf League y en competiciones internacionales.
El surf español en el siglo XXI: Pantín, las figuras y el surf femenino
El siglo XXI ha consolidado al surf español como una de las escenas más activas de Europa. El Pantín Classic Galicia Pro, celebrado en la playa de Pantín (A Coruña), es el evento de surf más importante de España y uno de los más longevos de Europa: lleva celebrándose desde 1988 y ha contado con la participación de los mejores surfistas del mundo, incluyendo múltiples campeones del circuito WSL. Su reputación se basa en la calidad del oleaje gallego y en la organización de un evento que combina deporte de élite con una fuerte identidad cultural local.
El surf femenino también ha crecido notablemente en España durante este período. Nombres como Garazi Sánchez y Nadia Erostarbe han representado a España en el circuito internacional, mientras que en el bodyboard y en el longboard España también cuenta con competidores de nivel europeo. La popularidad del surf ha crecido exponencialmente con la práctica recreativa, y hoy se estima que hay más de medio millón de surfistas activos en España, con una concentración especialmente alta en el País Vasco, Cantabria, Galicia, Cádiz y Canarias.