El longboard es la forma más antigua de surf y la que más se parece al surf original hawaiano. Las tablas largas (más de 9 pies) se deslizan sobre el agua de manera diferente a las shortboards: más estables, más lentas de girar pero con una sensación de deslizamiento más suave y continua. El longboard premia la gracia, el equilibrio y la conexión con la ola por encima de la potencia y la radicalidad de las maniobras.
La filosofía del longboard es completamente diferente al shortboard de alta performance. Mientras que el shortboard moderno busca maniobras explosivas con rotaciones, flips y el mayor radio de curvatura posible, el longboard busca fluir con la ola, usando su energía de forma elegante. El surfista de longboard elige sus olas por la calidad del deslizamiento, no por la potencia para hacer maniobras radicales. Esta diferencia filosófica se refleja en los criterios de juicio de las competiciones.
En competición, los jueces de longboard valoran específicamente las maniobras de pie (footwork). Los cross steps hacia la punta son fundamentales: el surfista cruza los pies uno sobre el otro mientras camina hacia el nose, demostrando control y equilibrio. El hang five (cinco dedos en la punta) y el hang ten (los diez dedos colgando) son las posiciones más difíciles y valoradas. Mantener estas posiciones durante varios segundos en una ola de calidad puede puntuar muy alto.
El longboard clásico versus el longboard moderno
En el circuito WSL y en muchas federaciones nacionales existe debate entre el longboard “clásico” (que enfatiza el estilo tradicional de los años 60-70) y el longboard “moderno” (que incorpora maniobras de tipo shortboard adaptadas a la tabla larga). Los puristas defienden el estilo clásico; otros surfistas argumentan que el longboard debe evolucionar como cualquier otro deporte. Algunas competiciones diferencian ambos estilos.
El equipo específico del longboarder
El longboard tiene características de equipo diferentes al shortboard. Las tablas son más pesadas y voluminosas, con fins más grandes y estables. Los surfistas de longboard usan leash (correa de seguridad) más larga para que la tabla no vuelva hacia ellos con fuerza cuando caen. Las ceras de tabla son las mismas que en shortboard, pero la mayor superficie requiere más cantidad de aplicación para garantizar el grip adecuado.