El dobok es el uniforme de entrenamiento y competición del taekwondo, reconocible por su color blanco y el cinturón de tela que se anuda a la cintura. Su nombre proviene de las palabras coreanas «do» (camino, arte) y «bok» (ropa), lo que lo convierte literalmente en «la ropa del camino». Al igual que el gi del judo o el karategi del karate, el dobok es mucho más que una simple indumentaria deportiva: es un símbolo de pertenencia a la práctica del taekwondo y un recordatorio de los valores que sustentan el arte marcial.
El diseño del dobok ha evolucionado considerablemente desde los orígenes del taekwondo en la década de 1950. El modelo tradicional, con el pecho cruzado y atado con cordones, ha dado paso a versiones más modernas con cierres tipo velcro o botones, que facilitan la vestimenta y el movimiento durante el combate. El pantalón del dobok es amplio y tiene una generosa abertura en las piernas para permitir las patadas altas, una característica indispensable en un deporte que pone tanto énfasis en las técnicas de pierna.
En las competiciones oficiales, el dobok es un elemento reglamentado. Cada practicante debe llevar el uniforme limpio y completo, con el nombre del club o la federación correspondiente si así lo indican las reglas del torneo. En los Juegos Olímpicos y campeonatos del mundo, los doboks de kyorugi incorporan sistemas electrónicos en el hogu y en el casco para la detección automática de impactos, integrando la tecnología directamente en el uniforme de los atletas.