El hogu es el elemento más icónico del equipamiento de competición en el taekwondo moderno. Este protector de tronco, que cubre el pecho, los costados y la espalda del competidor, es mucho más que un elemento de protección: es el sistema de puntuación del deporte. En las competiciones de la World Taekwondo, el hogu electrónico registra automáticamente los impactos válidos de las patadas del adversario y envía la información en tiempo real al marcador electrónico, eliminando la subjetividad que antes dependía de los árbitros laterales.
La introducción del hogu electrónico, que comenzó a generalizarse en las competiciones internacionales a partir de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y se consolidó en los de Londres 2012, representó una revolución en el taekwondo competitivo. Antes de los hogus electrónicos, cuatro árbitros laterales debían decidir en tiempo real si un impacto era válido, lo que generaba controversias frecuentes y resultados cuestionados. El sistema electrónico aportó objetividad y transparencia, aunque también generó debates sobre si los umbrales de detección favorecían ciertos estilos de pateo sobre otros.
Los hogus modernos de competición incorporan transmisores inalámbricos, baterías recargables y pueden ajustar el umbral de sensibilidad según la categoría de peso del competidor. También existen versiones de hogu para entrenamiento, sin electrónica, que se utilizan en los ejercicios del día a día. El hogu electrónico se complementa con el casco electrónico para la puntuación de golpes a la cabeza, y juntos conforman el sistema de árbitro electrónico que regula la puntuación en las competiciones olímpicas de taekwondo.