El inogijeom es el desenlace más habitual en los combates de kyorugi de alto nivel y representa la resolución «limpia» de un enfrentamiento: el competidor que ha acumulado más puntos a lo largo de los tres asaltos es declarado vencedor. A diferencia del dominio técnico (que termina el combate por diferencia de 20 puntos) o del nocaut (que supone una victoria por incapacidad del adversario), el inogijeom implica que ambos competidores han llegado al final del tiempo reglamentario y que el resultado ha sido decidido por la suma de técnicas puntuadas y penalizaciones recibidas.
La victoria por inogijeom es la más común en los grandes torneos internacionales porque los competidores de élite están muy igualados en condición física y nivel técnico, lo que hace poco probable un dominio aplastante. En estos combates, la diferencia final de puntos suele ser pequeña y puede cambiar varias veces a lo largo de los asaltos. Un combate que termina por inogijeom generalmente ha sido el más estratégicamente rico: ambos competidores han gestionado su marcador, sus penalizaciones y sus energías a lo largo de seis minutos de alta intensidad.
La posibilidad del empate al final del tiempo reglamentario y la resolución posterior con el asalto de golden point añaden un nivel adicional de tensión al inogijeom. Saber que el combate puede alargarse hasta que alguien marque el primer punto hace que los últimos segundos del tercer asalto sean de una tensión extrema, con ambos competidores calculando si deben arriesgarse en un ataque que podría ser puntuado o recibir una penalización. Esta incertidumbre hasta el último instante es una de las características más emocionantes del taekwondo de competición.