El keong-go es el primer nivel del sistema de sanciones del kyorugi, una advertencia formal que el árbitro otorga al competidor que comete una infracción menor. No tiene efecto inmediato en el marcador, pero acumula consecuencias: dos keong-go son equivalentes a un gam-jeom y suponen la adición de un punto al marcador del adversario. Esta mecánica de doble advertencia crea un sistema graduado de sanciones que distingue entre infracciones leves (que reciben advertencia) e infracciones graves (que reciben penalización directa).
El propósito del keong-go es pedagógico y preventivo. Al advertir al competidor antes de aplicar la sanción completa, el árbitro le da la oportunidad de corregir su comportamiento sin que el marcador se vea inmediatamente afectado. Esto es especialmente útil en situaciones ambiguas donde no está claro si la infracción es deliberada o accidental. El sistema también protege a los árbitros de decisiones precipitadas: el keong-go es una señal de que el arbitraje está vigilando un comportamiento específico sin comprometerse todavía a una penalización completa.
En la práctica competitiva, la acumulación de keong-go es un factor estratégico importante. Los entrenadores monitorizan los keong-go recibidos por sus atletas durante el combate y ajustan sus instrucciones en consecuencia: un competidor con un keong-go debe ser más cuidadoso en sus acciones para no caer en el segundo que le costaría un punto. Por el contrario, el equipo rival puede intentar provocar situaciones que lleven al adversario a ese segundo keong-go, sabiendo que el punto obtenido por gam-jeom puede marcar la diferencia en un combate muy igualado.