El sistema de puntos del kyorugi es uno de los más elaborados del deporte de combate olímpico, diseñado para recompensar la dificultad técnica de las diferentes técnicas de ataque. La escala de puntuación va de 1 a 4 puntos por técnica: las acciones más simples y directas valen menos, mientras que las técnicas que implican mayor complejidad, riesgo y habilidad (especialmente las giratorias y las dirigidas a la cabeza) otorgan más puntos. Esta estructura de incentivos ha moldeado profundamente el estilo de combate de los taekwondistas modernos, que entrenan intensamente las técnicas de mayor puntuación.
El punto de inflexión en la historia del sistema de puntos fue la introducción del marcador diferenciado para patadas giratorias a partir de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Antes, todas las patadas al tronco valían lo mismo y las patadas a la cabeza tenían una penalización extra por el riesgo de sancionar errores de árbitros. Con el nuevo sistema, una sola patada giratoria a la cabeza (4 puntos) puede compensar varios intercambios de patadas al tronco (1 punto cada una), lo que ha hecho los combates más espectaculares y estratégicamente ricos.
Entender el sistema de puntos es esencial para seguir el taekwondo como espectador. Un marcador de 5-3 puede parecer ajustado, pero si el competidor que va perdiendo anota una patada giratoria a la cabeza, el marcador cambia instantáneamente a 5-7 y el dominador pasa a ir perdiendo. Esta capacidad de cambio rápido del marcador con una sola técnica bien ejecutada es uno de los elementos que hacen del kyorugi un espectáculo deportivo lleno de tensión e incertidumbre hasta el último segundo de cada asalto.