El taekwondo es uno de los deportes olímpicos en los que España ha tenido mayor éxito en las últimas décadas. Desde la incorporación oficial de la disciplina al programa olímpico en los Juegos de Sídney 2000, España ha conseguido medallas en varias ediciones, consolidándose como una de las naciones de referencia en el taekwondo olímpico mundial.
Los inicios: Sídney 2000 y Atenas 2004
El taekwondo fue deporte de exhibición en los Juegos de Seúl 1988 y Barcelona 1992, pero no se incorporó de manera oficial al programa olímpico hasta Sídney 2000. España participó en esa primera edición oficial y fue construyendo gradualmente su presencia en el circuito olímpico, aunque los grandes resultados tardarían en llegar.
En los Juegos de Atenas 2004, España comenzó a mostrarse como una potencia emergente en el taekwondo olímpico, con representantes que fueron ganando experiencia internacional y posicionándose en el circuito de la World Taekwondo (WT).
Pekín 2008: el despegue
Los Juegos de Pekín 2008 marcaron un punto de inflexión para el taekwondo español. La selección nacional acudió con representantes de nivel en varias categorías y comenzó a demostrar que España era un competidor serio a nivel olímpico. Aunque no se lograron medallas, los resultados obtenidos y el nivel demostrado anunciaban que los grandes éxitos estaban próximos.
Este período coincidió con el desarrollo del sistema de tecnificación de la Real Federación Española de Taekwondo (RFET), que fue perfeccionando sus métodos de preparación y detección de talentos de cara al ciclo olímpico siguiente.
Londres 2012: el mayor éxito histórico
Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 representan el momento cumbre del taekwondo español en la historia olímpica. España consiguió dos medallas en la misma edición, un logro extraordinario para cualquier deporte de combate.
Joel González ganó la medalla de oro en la categoría de -58 kg, convirtiéndose en campeón olímpico. Su victoria fue la culminación de un proceso de maduración deportiva que lo había llevado a ganar el Campeonato del Mundo en 2011 y a situarse como uno de los mejores taekwondistas del mundo en su categoría. Jesús Tortosa, por su parte, consiguió la medalla de bronce en la categoría de -80 kg, completando un doblete histórico para el taekwondo español.
Río 2016: Eva Calvo y la plata
En los Juegos de Río 2016, Eva Calvo protagonizó la actuación más destacada de la delegación española en taekwondo al ganar la medalla de plata en la categoría de -57 kg. Calvo, que ya era una de las mejores competidoras del mundo en su categoría, disputó una final de altísimo nivel y se colgó la plata olímpica, consolidando a España como potencia del taekwondo femenino.
Tokio 2020: dos medallas y el relevo generacional
Los Juegos de Tokio 2020 (celebrados en 2021) volvieron a situar a España en el podio del taekwondo olímpico con dos medallas. Eva Calvo sumó su segunda medalla olímpica, esta vez de bronce, demostrando una longevidad deportiva excepcional. Adriana Cerezo, con solo 17 años, protagonizó la sorpresa de los Juegos al ganar la medalla de plata en la categoría de -49 kg, convirtiéndose en una de las atletas olímpicas más jóvenes en subir al podio en la historia española.
La actuación de Cerezo fue especialmente destacada porque llegó sin ser la gran favorita y supo gestionar la presión de una final olímpica con una madurez impropia de su edad. Su plata en Tokio la convirtió en un fenómeno mediático y abrió una nueva era para el taekwondo español.
Balance y perspectivas
El balance olímpico del taekwondo español es extraordinario: varias medallas en tres ediciones consecutivas de los Juegos, con representantes en categorías masculinas y femeninas. España se sitúa entre los países con más éxito en este deporte olímpico, junto a Corea del Sur, Irán, Gran Bretaña y Francia.
De cara a los próximos Juegos, el relevo generacional encabezado por Adriana Cerezo y otros jóvenes talentos del circuito nacional augura que España seguirá siendo protagonista en el taekwondo olímpico en los años venideros.