El taekwondo olímpico ha producido una galería de campeones extraordinarios desde su incorporación al programa olímpico en los Juegos de Sídney 2000. Entre todos ellos, dos figuras del taekwondo femenino destacan por su capacidad de defender el título olímpico: Jade Jones de Gran Bretaña y Wu Jingyu de China. Ambas han ganado el oro olímpico en dos ediciones consecutivas, un logro que en el taekwondo —un deporte extremadamente competitivo— es de una dificultad excepcional.
Jade Jones: la primera británica en defender un oro olímpico
Jade Jones nació en 1993 en Flint, Gales, y empezó a practicar taekwondo a los ocho años. Su carrera ascendente la llevó a los Juegos de Londres 2012 con apenas 19 años, donde nadie esperaba un resultado extraordinario de una atleta tan joven. Sin embargo, Jones ganó el oro olímpico en la categoría de menos de 57 kg de una manera que sorprendió al mundo del taekwondo.
Su estilo de combate se basa en la velocidad, la anticipación y una capacidad de patada circular de alta precisión que le permite puntuar desde ángulos que sus rivales no anticipan. La lentitud aparente de algunos de sus movimientos de aproximación oculta una explosividad real que se activa en el último instante.
En Río 2016, Jade Jones repitió el oro en la misma categoría, convirtiéndose en la primera deportista británica en defender con éxito un título olímpico en cualquier disciplina. Este récord histórico trasciende el taekwondo y la sitúa en la historia del olimpismo británico.
Wu Jingyu: la dominadora de la categoría más ligera
Wu Jingyu abordó la historia olímpica desde una categoría diferente: los menos de 49 kg, la categoría de menor peso del taekwondo femenino olímpico. Nacida en 1987 en la provincia de Hubei, China, Wu Jingyu desarrolló un estilo de combate basado en la rapidez de piernas y la eficiencia técnica que la convirtió en prácticamente invencible en su categoría durante casi una década.
En Pekín 2008 ganó el oro olímpico en una demostración de dominio que China celebró con entusiasmo. Cuatro años después, en Londres 2012, repitió la victoria y se convirtió en la primera taekwondista en ganar dos oros olímpicos en la categoría de menos de 49 kg. Esta doble victoria la sitúa junto a Jade Jones en la historia del taekwondo olímpico femenino.
La dificultad de defender un título olímpico en taekwondo
Defender un título olímpico en taekwondo es extraordinariamente difícil por varias razones. En primer lugar, los rivales analizan durante cuatro años el estilo del campeón y buscan sus debilidades. En segundo lugar, el deporte evoluciona: las reglas de puntuación han sido modificadas en varias ocasiones, y los cambios reglamentarios pueden favorecer o perjudicar estilos de lucha específicos.
Tanto Jones como Wu Jingyu tuvieron que adaptarse a esos cambios mientras mantenían un nivel de condición física y concentración difícil de sostener durante cuatro años. Que ambas lo consiguieran refleja no solo su talento técnico sino también su capacidad psicológica.
El legado en el taekwondo femenino mundial
Las carreras de Jade Jones y Wu Jingyu han inspirado a generaciones de taekwondistas jóvenes. Sus victorias demostraron que el taekwondo femenino de alto nivel exige no solo potencia y velocidad sino también inteligencia táctica, adaptabilidad y fortaleza mental. Sus récords olímpicos seguirán siendo los referentes del taekwondo femenino durante décadas.