El Campeonato del Mundo de Taekwondo celebró su primera edición en 1973 en Seúl, apenas un año después de la fundación de la Federación Mundial de Taekwondo. Desde entonces, el torneo ha crecido hasta convertirse en una competición que reúne a atletas de más de 100 países, con categorías masculinas y femeninas que abarcan todos los rangos de peso. Los récords de victorias en este campeonato son la historia del taekwondo competitivo a lo largo de cinco décadas.
Los primeros dominadores: la era coreana
En los primeros Campeonatos del Mundo, la superioridad de Corea del Sur era aplastante. Los atletas coreanos habían desarrollado el taekwondo como sistema de combate durante décadas antes de que se formalizara como deporte de competición, y su ventaja técnica era enorme frente a países que apenas comenzaban a practicarlo.
Los títulos mundiales de la primera época —años 70 y principios de los 80— fueron prácticamente monopolizados por Corea del Sur, con alguna excepción puntual. Esta hegemonía era lógica: Corea tenía los mejores entrenadores, las mejores instalaciones y la mayor cantidad de practicantes de alto nivel. No era una competencia igualada; era más bien una demostración de superioridad.
La internacionalización y la diversificación del medallero
A partir de los años 90, el panorama comenzó a cambiar. El crecimiento global del taekwondo, impulsado por la incorporación como deporte de demostración en los Juegos Olímpicos, trajo nuevos competidores que aprendieron a alta velocidad. China, que adoptó el taekwondo como deporte olímpico prioritario, desarrolló una maquinaria de formación que comenzó a producir campeones mundiales a partir de los años 90.
Irán se convirtió en otra potencia inesperada: con una tradición fuerte en deportes de combate y una cultura de artes marciales arraigada, el taekwondo iraní produjo campeones mundiales en categorías masculinas de mayor peso.
Los atletas con más títulos mundiales
En el taekwondo femenino, varias atletas de Corea del Sur y China han conseguido dos o tres títulos mundiales en una misma categoría, un logro que requiere no solo talento sino una longevidad en la élite difícil de mantener. Hwang Kyung-seon fue campeona mundial antes de serlo olímpica, acumulando un palmarés que combina ambas competiciones.
En el taekwondo masculino, atletas de Irán, Corea del Sur y varios países europeos han conseguido doblar el título mundial, aunque llegar a tres títulos o más en una misma categoría es extremadamente raro por la dureza de la competencia bienal.
La importancia relativa del mundial frente a los Juegos
Una particularidad del taekwondo es que, desde el año 2000, el oro olímpico es considerado más prestigioso que el título mundial por la mayoría de atletas y aficionados. Esta jerarquía implica que los mejores atletas priorizan el ciclo olímpico y pueden no participar en todos los campeonatos del mundo. Esta dinámica ha diluido ligeramente el significado de los récords de victorias en el mundial frente a los registros olímpicos.
No obstante, para los países que no tienen representación olímpica fuerte, y para las categorías de peso que no forman parte del programa olímpico, el Campeonato del Mundo sigue siendo la máxima aspiración. Sus récords son la prueba del nivel global del taekwondo competitivo en toda su amplitud.