El tejo llegó a España en las maletas de los colombianos que emigraron al país durante uno de los mayores movimientos migratorios de la historia reciente de España. Llegó como recuerdo de casa, como forma de mantener viva la identidad, y terminó convirtiéndose en un deporte practicado con pasión en locales y canchas de varias ciudades españolas.
El tejo: deporte nacional de Colombia
Para entender la historia del tejo en España hay que entender qué significa el tejo en Colombia. Declarado deporte nacional colombiano por ley en el año 2000, el tejo tiene raíces precolombinas: era ya practicado por los indígenas muiscas antes de la llegada de los españoles, quienes lanzaban discos de oro hacia un objetivo. Con el tiempo, el oro fue sustituido por el hierro y el juego adquirió sus características actuales, incluyendo las mechas explosivas.
En Colombia, el tejo es un deporte profundamente social, asociado a la reunión entre amigos y familia, a las noches de fin de semana y a un sentido de identidad regional muy fuerte, especialmente en la región de Cundinamarca y Boyacá.
La inmigración colombiana y el tejo en España
La gran oleada migratoria colombiana a España se produjo entre finales de los años noventa y la primera década del siglo XXI. Según los registros del Instituto Nacional de Estadística, la comunidad colombiana se convirtió en una de las más numerosas de España, concentrándose especialmente en Madrid, Barcelona, Valencia y otras ciudades grandes.
Con esta comunidad llegaron sus tradiciones. Los locales de ocio gestionados por colombianos empezaron a instalar canchas de tejo en sus establecimientos, creando espacios de encuentro donde la diáspora podía practicar el deporte de su tierra. Estas canchas, a menudo improvisadas pero auténticas, fueron el embrión del tejo organizado en España.
Las primeras canchas en Madrid y Barcelona
Madrid, con la mayor concentración de colombianos de España, fue la ciudad donde el tejo echó raíces más profundas. Barrios con alta presencia colombiana vieron aparecer locales con canchas de tejo donde se reproducía la atmósfera festiva y competitiva del deporte tal como se vive en Colombia. Barcelona y Valencia siguieron un camino similar, aunque con menor escala.
La Federación Española de Tejo
El paso de la práctica informal a la organización institucional se dio con la creación de la Federación Española de Tejo, que buscó establecer un marco regulatorio para la práctica del deporte en España, homologar las canchas y representar al país en el circuito internacional del tejo.
La federación española se integró en el contexto de las organizaciones internacionales de tejo, que trabajan para difundir el deporte más allá de Colombia y establecer un reglamento unificado para la competición internacional.
Un deporte con raíces precolombinas en suelo español
La historia del tejo en España es también la historia de cómo una práctica deportiva milenaria, que hunde sus raíces en la cultura muisca precolombina, cruzó el Atlántico dos veces: primero en el siglo XVI con la conquista española (aunque en sentido inverso, como práctica que los conquistadores encontraron y transformaron), y después en el siglo XXI con la migración colombiana que trajo el deporte de vuelta a la península ibérica.
Esta doble travesía atlántica convierte al tejo en uno de los deportes con historia más singular de los que se practican en España, un puente vivo entre la tradición indígena americana y la contemporaneidad española.