La correcta colocación de las mechas es un elemento tan importante en el tejo como la propia técnica de lanzamiento. Una mala colocación puede afectar el resultado de la partida y generar disputas entre los jugadores. Por eso, el reglamento define con precisión cómo deben disponerse.
Número de mechas por turno
El número estándar de mechas en una partida reglamentaria es cuatro por cajón y turno. Estas cuatro mechas se colocan alrededor del bocín en posición equidistante, formando una distribución que cubre los puntos cardinales del anillo: una arriba, una abajo, una a la izquierda y una a la derecha.
Esta disposición garantiza que un disco que llegue a la zona central del cajón tenga posibilidades reales de impactar alguna mecha independientemente del ángulo de llegada. Con solo dos o tres mechas, habría ángulos de aproximación que quedarían “ciegos” y favorecerían o perjudicarían a ciertos estilos de lanzamiento.
En algunas ligas recreativas se usan tres mechas, especialmente cuando el suministro es limitado o cuando se juega con principiantes que aún no dominan la precisión necesaria para alcanzar la zona central.
Cómo se encajan en la arcilla
Cada mecha se introduce ligeramente en la arcilla, de modo que quede firme en su posición pero con su parte superior libre para recibir el impacto del disco. El nivel correcto es que la mecha sobresalga apenas un centímetro de la superficie de la arcilla: suficiente para que el disco la golpee al pasar, pero no tan elevada como para que un disco que roza la zona exterior pueda activarla accidentalmente.
Una mecha enterrada demasiado profundo puede no explotar aunque el disco la impacte directamente, porque la fuerza del golpe se distribuye en la arcilla en lugar de comprimirla. Una mecha demasiado elevada puede explotar con impactos tangenciales que no deberían puntuar.
La responsabilidad de la colocación
En competición oficial, la colocación de las mechas es responsabilidad del árbitro o de un asistente neutral. En partidas informales, la costumbre más extendida es que sea el jugador del equipo contrario al cajón en cuestión quien coloque las mechas, de modo que no haya posibilidad de manipulación a favor del propio equipo.
Esta práctica de que el rival coloque las mechas en el cajón que va a usarse para lanzarle es parte de la cultura de confianza y fair play que caracteriza al tejo en su versión más tradicional.
Mechas fallidas y disputas
Ocasionalmente, una mecha puede no explotar a pesar de haber sido claramente impactada por el disco. Esto puede ocurrir porque la mecha estaba defectuosa, mal fabricada, o porque la pólvora se había humedecido. En estos casos, el árbitro examina la mecha y el disco para determinar si hubo contacto real.
Si hay evidencia clara del impacto —la mecha aplastada o aplastada, el disco con residuos de pólvora encima—, el árbitro puede conceder el punto como si la mecha hubiera explotado. Si no hay evidencia concluyente, el beneficio de la duda se aplica en contra de la puntuación.