La cancha de tejo es el espacio de juego donde todo ocurre, y sus características físicas son determinantes para el desarrollo del partido. A diferencia de la mayoría de deportes modernos, el tejo se juega en un espacio relativamente reducido, con dos extremos bien definidos donde se alojan los cajones de arcilla.
Los cajones de arcilla
Los elementos centrales de la cancha son los cajones de arcilla: dos estructuras rectangulares, una en cada extremo de la cancha, que contienen la arcilla donde aterrizan los discos. Cada cajón mide aproximadamente un metro de largo por 90 centímetros de ancho y tiene una profundidad de unos 15 a 20 centímetros para alojar la capa de arcilla.
La arcilla debe mantenerse en condiciones óptimas durante toda la partida: húmeda, nivelada y compacta. Una arcilla demasiado seca y dura hace que el disco rebote de forma impredecible; demasiado blanda, puede impedir que las mechas exploten correctamente. El mantenimiento del cajón es responsabilidad de los jugadores o del establecimiento donde se juega.
Los cajones están inclinados ligeramente hacia arriba en el extremo más alejado del lanzador —con una inclinación aproximada de 35 a 45 grados— para que el disco que llegue con buena trayectoria se clave en la arcilla en lugar de rebotar hacia adelante o hacia los lados.
La distancia de lanzamiento
La distancia entre los dos cajones es de 18 a 20 metros. Esta es la longitud estándar de una cancha de tejo oficial, aunque en canchas más antiguas o en contextos recreativos puede variar ligeramente. En competiciones federadas, la distancia se fija en 19,5 metros.
Esta distancia es el resultado de siglos de evolución del juego. Es suficientemente larga para que el lanzamiento requiera fuerza y técnica, pero no tan larga como para que sea inalcanzable para jugadores sin preparación física especial. Cualquier persona con coordinación y algo de práctica puede lanzar el disco hasta el cajón con relativa facilidad; lo que distingue a los buenos jugadores es la precisión, no la potencia bruta.
El suelo y el entorno
La zona entre los dos cajones es simplemente el espacio de juego por el que pasan los discos en su trayectoria. Puede ser de tierra, hormigón, madera o cualquier otro material firme. Lo que importa es que esté libre de obstáculos durante los lanzamientos.
Las canchas de tejo se encuentran habitualmente en las llamadas teyerías o canchas de tejo: establecimientos especializados que combinan el espacio deportivo con una zona de bar o cantina. En Bogotá y otras ciudades colombianas hay cientos de estas canchas, algunas con instalaciones muy básicas y otras con infraestructuras completamente reglamentarias para competición.
Preparación antes de cada turno
Antes de cada ronda de lanzamientos, hay que preparar el cajón: nivelar la arcilla, recolocar el bocín en el centro exacto y colocar las mechas nuevas en su posición. Este ritual de preparación es parte del ritmo natural del juego y contribuye a la atmósfera pausada y social que caracteriza al tejo.