El let es uno de los conceptos más simples del reglamento del tenis de mesa pero también uno de los que genera más interrupciones del juego en la práctica. En los partidos sin árbitro electrónico, la detección del let depende del oído del árbitro (o de los propios jugadores en competiciones amateurs), lo que puede generar disputas cuando el sonido del contacto con la red es muy suave. En los torneos de alto nivel se usan sensores electrónicos en la red que detectan automáticamente cualquier contacto, eliminando la ambigüedad y haciendo el juego más fluido.
La norma del let tiene su lógica en el contexto del saque. El saque en tenis de mesa es un momento especial donde el sacador tiene la iniciativa completa y el receptor debe prepararse para devolver con calidad. Si la pelota toca la red durante el saque, las condiciones del punto se alteran de forma imprevisible: la pelota puede cambiar de dirección, perder velocidad o generar un bote completamente diferente al que el sacador pretendía. En ese contexto, repetir el saque garantiza que el punto comience en condiciones justas para ambos jugadores.
La propuesta de eliminar el let ha sido debatida en el mundo del tenis de mesa durante décadas y tiene defensores y detractores en partes iguales. Los partidarios de eliminar el let argumentan que añadiría un elemento de azar interesante y haría el juego más continuo, eliminando también las posibles simulaciones de let de sacadores que buscan retrasar el punto cuando están cometiendo errores. Los opositores argumentan que el saque con let supone una ventaja aleatoria para el sacador que no tiene sentido mantener como punto válido. Por el momento, la tradición pesa más que el cambio y el let sigue existiendo.