España es una de las grandes potencias mundiales del tenis gracias a una cadena de campeones que se extiende desde los años ochenta hasta la actualidad. Pocos países pueden presumir de una densidad de títulos de Grand Slam, posiciones número 1 del mundo y victorias en Copa Davis comparable a la española. Este artículo repasa a los protagonistas de esta historia extraordinaria.
Arantxa Sánchez Vicario: la pionera
Arantxa Sánchez Vicario fue la primera tenista española en conquistar el podio más alto del tenis mundial. En 1989, con solo 17 años, ganó Roland Garros superando en la final a Steffi Graf —que llegaba a París con 37 victorias consecutivas— en uno de los mayores upset de la historia del tenis femenino. Aquella victoria fue el pistoletazo de salida de una carrera extraordinaria.
Arantxa ganó tres Roland Garros (1989, 1994, 1998), un US Open (1994), llegó a la final de Wimbledon en dos ocasiones y ocupó el número 1 del ranking mundial en 1995. También fue una jugadora fundamental en el equipo de la Copa Federación y en la construcción de la imagen del tenis español en el mundo. Su sobrenombre, «la Barcenoneta», y su estilo combativo y sin rendirse la convirtieron en un icono para toda una generación.
Conchita Martínez: la campeona de Wimbledon
Conchita Martínez logró en 1994 uno de los resultados más sorprendentes de la historia del tenis femenino: ganar Wimbledon sobre hierba, la superficie menos típica para una tenista española de tierra batida. Su victoria en la final ante Martina Navratilova (que buscaba su décimo título en el All England Club) fue un hito histórico.
Conchita fue una de las jugadoras más constantes del circuito durante casi dos décadas, con numerosos títulos WTA y una presencia habitual en las finales de Grand Slam. Tras su retirada, se dedicó a la dirección deportiva y al coaching, siendo capitana del equipo español de la Copa Billie Jean King.
Rafael Nadal: el rey de la tierra y leyenda del tenis
Rafael Nadal es, sin discusión, el mejor tenista español de la historia y uno de los tres mejores de todos los tiempos, junto a Roger Federer y Novak Djokovic. Nacido en Manacor (Mallorca) en 1986, Nadal construyó una carrera de más de veinte años en la élite del circuito.
Sus cifras son inabarcables: 22 títulos de Grand Slam, con un récord absoluto de 14 victorias en Roland Garros —apelado «el Rey de la Arcilla»—, 2 en Wimbledon, 4 en el US Open y 2 en el Abierto de Australia. Fue número 1 del mundo en múltiples ocasiones y ganó la medalla de oro olímpica en Pekín 2008. Su zurda poderosa, su topspin extremo y su mentalidad competitiva redefinieron el tenis moderno. Se retiró en noviembre de 2024 tras la Copa Davis, con 38 años.
Garbiñe Muguruza: Wimbledon y Roland Garros
Garbiñe Muguruza es la tenista española más laureada en Grand Slams de la era post-Arantxa, con dos títulos mayores: Roland Garros 2016 (donde derrotó a Serena Williams en la final) y Wimbledon 2017 (ganando de nuevo a Venus Williams). Fue número 1 del mundo en 2017. Su juego agresivo y su gran volea la convierten en una de las mejores jugadoras sobre todas las superficies que ha dado España.
Carlos Alcaraz: el heredero del tenis español
Carlos Alcaraz, nacido en El Palmar (Murcia) en 2003, es la gran promesa cumplida del tenis español. Con solo 19 años ganó el US Open 2022, convirtiéndose en el número 1 más joven de la historia del ranking ATP. Posteriormente añadió Wimbledon 2023 y 2024 y Roland Garros 2024 a su palmarés, acumulando cuatro Grand Slams antes de cumplir 22 años.
Alcaraz combina la solidez en tierra batida propia de la escuela española con un juego completo en todas las superficies, una velocidad extraordinaria y una capacidad de desequilibrio con la raqueta que lo convierten en el favorito para dominar el tenis mundial en los próximos años. Entrenado por Juan Carlos Ferrero (campeón de Roland Garros 2003), Alcaraz es el sucesor natural de Nadal.
Otros referentes históricos
El tenis español cuenta con muchos más nombres importantes. Manuel Santana, que ganó Roland Garros en 1961 y 1964 y Wimbledon en 1966, fue el primer gran campeón de la historia. Carlos Moyà, número 1 del mundo en 1999 y campeón de Roland Garros 1998, fue otro referente de la generación de oro de los noventa. Sergi Bruguera ganó consecutivamente Roland Garros en 1993 y 1994. Y Alex Corretja llegó a ser número 2 del mundo y fue dos veces finalista del Masters. Una nómina que sitúa a España en la cima absoluta del tenis mundial.