Kim Soo-nyung: cuatro medallas en doce años
En la historia del tiro con arco olímpico, el nombre de Kim Soo-nyung es el que más resuena. La arquera surcoreana era una adolescente de 17 años cuando debutó en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, celebrados en su propio país. Ganó dos medallas de oro —en individual y por equipos— y estableció en la prueba de clasificación un nuevo récord mundial que tardó años en superarse.
Tras un período de retiro en que se casó y tuvo hijos, Kim Soo-nyung regresó a la competición internacional para participar en los Juegos de Sídney 2000, doce años después de su primer oro olímpico. Aunque ya no era la favorita, ganó la medalla de bronce en individual con una actuación que la comunidad del tiro con arco recibió con reverencia. Su palmarés total —dos oros en Seúl, una plata en Barcelona y un bronce en Sídney— la convierte en la arquera más laureada de la historia olímpica junto a otras figuras coreanas de las generaciones siguientes.
La historia de Kim Soo-nyung no solo habla de excelencia deportiva sino también de una filosofía de entrenamiento coreana que combina la precisión técnica con una preparación mental de una intensidad casi meditativa. El sistema de selección coreano, que incluye períodos de entrenamiento bajo presión extrema para simular las condiciones de una final olímpica, ha sido estudiado y parcialmente adoptado por otras federaciones nacionales.
La flecha de fuego de Barcelona 1992
El 25 de julio de 1992, en el Estadio Olímpico de Montjuïc durante la ceremonia de inauguración de los Juegos de Barcelona, Antonio Rebollo —arquero paralímpico español— disparó una flecha ardiendo que describió un arco perfecto en la noche catalana antes de encender el pebetero olímpico. El momento fue visto en directo por más de 3.500 millones de personas en todo el mundo.
La imagen de esa flecha cruzando el cielo nocturno barcelonés se convirtió inmediatamente en una de las imágenes más icónicas de la historia olímpica. Para el tiro con arco, fue también un momento de visibilidad sin precedentes: millones de personas que nunca habían prestado atención al deporte se preguntaron esa noche quién era ese arquero y qué arte tan extraordinario practicaba. El impacto en la inscripción en clubes de tiro con arco en España y en el mundo fue inmediato y medible.
Los récords mundiales y los límites de la precisión humana
El tiro con arco olímpico moderno tiene como escenario principal la prueba de clasificación a 70 metros: 72 flechas en una diana de 122 centímetros de diámetro, con el centro (10 interior, llamado X) de apenas 6 centímetros. La puntuación máxima posible es 720 puntos.
A lo largo de la historia, los récords mundiales en esta prueba han ido subiendo progresivamente, reflejando las mejoras en el material y en la técnica. El record mundial masculino en round de clasificación de 72 flechas a 70 metros es de 700 puntos, establecido por el surcoreano Kim Woo-jin en los Juegos Olímpicos de Río 2016. El récord femenino pertenece también a una coreana, An San, que en los Juegos de Tokio 2020 marcó 680 puntos en clasificación.
An San fue la gran protagonista de Tokio 2020: ganó las tres medallas de oro disponibles en tiro con arco femenino (individual, por equipos y mixto), convirtiéndose en la primera atleta de los Juegos de Tokio en ganar tres oros en un mismo deporte y en la primera arquera en lograrlo en toda la historia olímpica.
La diversidad global y el futuro del deporte
A pesar de la dominación coreana, el tiro con arco olímpico ha producido campeones de orígenes muy diversos: México, Italia, Francia, Taiwán, India, Turquía y Estados Unidos han ganado medallas olímpicas en las últimas décadas. India, en particular, ha experimentado un crecimiento notable en el deporte durante los años 2000 y 2010, con tiradores como Deepika Kumari —que llegó a ser número uno mundial— llevando el tiro con arco a la atención de más de mil millones de personas.
El deporte tiene actualmente más de 160 países afiliados a World Archery (antiguo FITA). La organización trabaja también para mantener los lazos con las tradiciones del arco a lo largo del mundo: el kyudo japonés, el geleneksel ok atma turco, el tiro mongol y el tiro con arco tradicional de los pueblos indígenas de América son parte de un patrimonio cultural que World Archery reconoce aunque no gestiona directamente. El tiro con arco, en su forma más pura, es uno de los vínculos más directos entre el ser humano del siglo XXI y sus antepasados de hace decenas de miles de años.