El shoot-off es el momento más tenso de cualquier competición de tiro con arco. Una sola flecha, décimas de centímetro y la posibilidad de quedar eliminado o avanzar hacia la medalla. No hay segunda oportunidad.
Cuándo se juega
El shoot-off se disputa cuando, tras los cinco sets máximos de un partido de eliminatorias, el marcador queda empatado a 5 puntos de set (lo que significa que el marcador ha sido muy igualado durante todo el partido). También se usa para desempatar posiciones en la ronda de clasificación cuando dos arqueros terminan con exactamente la misma puntuación.
El mecanismo: una flecha, sin vuelta atrás
Cada arquero dispara exactamente una flecha. Tras los disparos, las flechas se examinan y se determina un ganador:
- Puntuación diferente en diana: gana quien haya impactado en la zona de mayor puntuación.
- Ambas en el 10 exterior: gana quien haya impactado en el X interior, si alguna está en él.
- Ambas en el X: se mide con un calibre la distancia exacta de cada flecha al centro geométrico de la diana. Gana la flecha más cercana.
La presión extrema
El shoot-off concentra toda la presión del partido en un único disparo. Los arqueros que han competido durante horas deben olvidar todo lo anterior y ejecutar un solo disparo perfecto. La preparación mental para este momento es parte fundamental del entrenamiento de élite.
El shoot-off más memorable
Algunos de los shoot-offs más recordados de la historia del tiro con arco olímpico han decidido medallas de oro por diferencias de apenas un milímetro, medidas con calibre ante el público del estadio. La emoción de ese momento es uno de los grandes atractivos de este deporte en los Juegos Olímpicos.
Diferencia con otros desempates deportivos
A diferencia de los penaltis en fútbol o los lanzamientos extra en baloncesto, el shoot-off es absolutamente definitivo en el primer intento y no hay apelación posible. Esta contundencia lo convierte en uno de los desempates más puros del deporte.