La técnica en tiro con arco es la búsqueda de la reproducibilidad perfecta. El objetivo no es hacer un disparo extraordinario de vez en cuando, sino ejecutar el mismo disparo correcto una y otra vez, en condiciones de presión, fatiga y tensión competitiva. Esta búsqueda de la consistencia es lo que diferencia al arquero de élite del arquero aficionado, y es lo que hace del tiro con arco un deporte tan técnicamente exigente a pesar de su aparente simplicidad.
La postura es el fundamento de todo lo demás. Un arquero que no mantiene una postura consistente de disparo a disparo no puede reproducir la misma trayectoria de flecha. Los elementos de la postura que deben ser constantes son: la posición de los pies, la orientación del cuerpo respecto a la diana, la altura de los hombros (ambos bajos y relajados), la extensión del brazo del arco (sin bloquear el codo) y la posición de la cabeza (mirando hacia la diana sin girar el cuello en exceso).
El tirón de la cuerda es otro elemento crítico. En arco recurvo, los arqueros usan los dedos índice, medio y anular para sujetar la cuerda. La posición de estos dedos (bajo o sobre la flecha), la profundidad de la sujeción y la posición del codo del brazo de la cuerda determinan el tipo de tirón. El tirón debe ser hacia atrás y ligeramente hacia abajo, usando los músculos del hombro y la espalda, no solo el brazo. Un tirón basado en la fuerza del brazo es poco reproducible y causa fatiga rápida.
El punto de extensión: no pararse a apuntar
Una de las paradojas del tiro con arco es que “apuntar” tal como lo entendemos habitualmente es un error técnico. El arquero no debe pararse con el arco extendido a apuntar durante un tiempo largo: debe extender el arco, encontrar el punto de apuntado y soltar en un movimiento fluido. Detenerse demasiado tiempo con el arco extendido (lo que se llama “holding”) causa tensión muscular, temblores y errores. La flecha debe salir en los primeros segundos después de alcanzar el anclaje.
La diferencia técnica entre arco recurvo y compuesto
En el arco compuesto, los arqueros usan un liberador mecánico (release aid) en lugar de los dedos para soltar la cuerda. Esto cambia completamente la técnica de la liberación: en lugar de abrir los dedos, el arquero activa un gatillo o cierra la mano alrededor del release. El compuesto también tiene un punto de visión telescópico más preciso. Estas diferencias técnicas hacen que las dos disciplinas sean casi deportes diferentes dentro de la misma familia del tiro con arco.