El tiro con arco es uno de los deportes con mayor historia en los Juegos Olímpicos. Aunque su origen es antiquísimo, las reglas modernas crean una competición de precisión extrema donde los milímetros marcan la diferencia.
Las modalidades principales
El tiro con arco olímpico se practica con arco recurvo, caracterizado por sus puntas curvadas hacia afuera y la ausencia de miras de magnificación. Existe también el arco compuesto, que usa poleas mecánicas y permite miras telescópicas, pero no forma parte del programa olímpico de los Juegos Olímpicos principales (sí está en los Juegos Mundiales y otras competiciones de World Archery).
Las distancias
La distancia varía según la modalidad:
- Arco recurvo en exterior: 70 metros (la distancia olímpica por excelencia).
- Arco compuesto en exterior: 50 metros.
- Interior (ambos tipos): 18 metros, con una diana más pequeña.
La diana
La diana olímpica de tiro con arco tiene 10 zonas concéntricas de puntuación. La zona exterior vale 1 punto y el centro (el oro) vale 10. La diana exterior a 70 metros tiene un diámetro de 122 cm, mientras que la diana interior a 18 metros mide 40 cm.
El centro de la diana está subdividido en 10 exterior y 10 interior (llamado X), ambos valen 10 puntos pero el X sirve para resolver desempates.
El formato de competición
Las competiciones olímpicas tienen dos fases:
- Ronda de clasificación: 72 flechas para ordenar el cuadro de eliminatorias.
- Eliminatorias: formato de sets (en recurvo) donde el objetivo es ganar sets disparando 3 flechas por turno.
Las competiciones incluyen individuales (masculino y femenino), equipos (3 arqueros) y mixto (1 hombre + 1 mujer).