El anclaje es el punto al que llega la mano de tracción al final de cada carga. Si ese punto cambia de un disparo al siguiente, la geometría completa del tiro cambia: la distancia ojo-mira, el ángulo de la cuerda, la tensión del arco. Por eso el anclaje es uno de los primeros elementos técnicos que se fija y uno de los últimos que se modifica.
Tres dedos bajo la flecha: estilo mediterráneo
El estilo mediterráneo coloca el índice por encima de la flecha y el corazón y el anular por debajo. Es el estilo dominante en el tiro recurvo olímpico. La cuerda descansa en las yemas de los dedos, en la primera falange (no en el extremo del dedo ni en la articulación). Los tres dedos están ligeramente curvados, con la misma tensión: si un dedo agarra más que los otros, tirará de la cuerda hacia ese lado al soltar.
Índice sobre la flecha: estilo asiático y otros
En el estilo de dedo pulgar (thump draw), usado en arco mongol y muchas tradiciones asiáticas, el pulgar tracciona y los otros dedos ayudan a retenerlo. En el estilo split finger (o mediterráneo dividido), el índice va sobre la flecha y los dos siguientes debajo, pero con más separación entre el índice y la flecha. Cada estilo tiene su anclaje específico; lo que importa es que el elegido sea reproducible.
Anclaje consistente: barbilla, labio, comisura
En tiro olímpico recurvo los anclajes más comunes sitúan la mano de tracción tocando la barbilla o el labio inferior, con el índice o el pulgar en contacto con la comisura de la boca o la mandíbula. Algunas variantes usan el cuello como referencia adicional. Lo que hace útil el anclaje es el contacto de múltiples puntos óseos con la mano y la cara: cuantos más puntos de contacto reproduzcas exactamente, más repetible será el anclaje.
Codo de tracción alto
El codo del brazo de tracción debe estar ligeramente más alto que el hombro del mismo lado, formando una línea casi horizontal desde la punta del codo hasta la mira del arco. Esta posición eleva el eje del hombro de tracción, lo que facilita el movimiento de escápula durante y después de la soltada. Un codo bajo crea un arco en el brazo que introduce tensión en el cuello y hace la soltada menos limpia.