Uno de los secretos mejor guardados del mundo del rugby es que el touch rugby no es sólo un deporte en sí mismo: es también una herramienta de entrenamiento que usan prácticamente todos los equipos profesionales del mundo para mejorar sus habilidades técnicas y tácticas.
El origen: el touch como calentamiento
El touch rugby nació precisamente en el entorno del entrenamiento del rugby league australiano. Los jugadores lo usaban como calentamiento y como forma de practicar los patrones de ataque sin exponerse a los golpes del entrenamiento de contacto. Esta función original sigue siendo vigente hoy en día: el touch es uno de los elementos habituales del calentamiento en los entrenamientos de rugby de todo el mundo.
Qué beneficios aporta el touch al rugby
Los entrenadores de rugby utilizan el touch para trabajar aspectos muy específicos del juego:
- Precisión en el pase: sin el contacto, los jugadores se ven obligados a mover el balón rápidamente y a hacer pases precisos bajo presión.
- Juego en amplitud: el touch fomenta el juego ancho, moviendo el balón de lado a lado para encontrar espacios. Este patrón es directamente transferible al rugby de contacto.
- Comunicación y organización: el touch exige mucha comunicación verbal entre los jugadores para organizar las líneas de ataque y defensa.
- Velocidad de decisión: sin el refugio del contacto, los jugadores deben decidir más rápido dónde ir y qué hacer con el balón.
El touch en la pretemporada
La pretemporada es el momento en que los equipos de rugby usan el touch con más intensidad. En las primeras semanas de preparación, cuando los jugadores están recuperando la forma física y los músculos no están listos para el impacto del contacto, el touch permite trabajar la condición aeróbica y los esquemas tácticos del equipo sin riesgo de lesiones.
Muchos entrenadores profesionales, incluyendo algunos de los más reputados de la historia del rugby, han reconocido abiertamente que el touch es una de sus herramientas de entrenamiento favoritas por su versatilidad y efectividad.
Recuperación de lesiones
Para los jugadores que están en proceso de recuperación de una lesión, el touch rugby es una opción excelente para mantenerse activos sin poner en riesgo la zona lesionada. Un jugador con una lesión muscular en el muslo, por ejemplo, puede practicar touch a baja intensidad para mantener la coordinación y el trabajo en equipo mientras su cuerpo se recupera completamente.
De herramienta a deporte independiente
La ironía de la historia del touch rugby es que lo que empezó como una herramienta auxiliar del rugby convencional se ha convertido en un deporte completamente independiente con sus propias reglas, federaciones, campeonatos mundiales y millones de practicantes. El alumno ha superado con creces el papel para el que fue creado.
Hoy en día, muchos practicantes del touch rugby nunca han jugado al rugby convencional ni tienen intención de hacerlo. El touch es su deporte, no un medio para otro fin, y esta autonomía es la mejor muestra de su éxito como disciplina deportiva en sí misma.