El tap es uno de los procedimientos más característicos del touch rugby. Simple pero fundamental, se utiliza en múltiples momentos del partido para reiniciar el juego de forma rápida y ordenada.
Qué es el tap
El tap consiste en tocar el balón con la punta del pie para ponerlo en juego. El portador coloca el balón en el suelo, lo toca suavemente con el pie, lo recoge con las manos y puede continuar corriendo o pasando. Es un gesto técnicamente sencillo, pero que debe realizarse correctamente para que sea válido.
A diferencia del rollball, que se usa después de cada toque, el tap se reserva para situaciones específicas: inicio del partido, reinicio tras try y reinicio tras ciertas infracciones.
Cuándo se usa el tap
El tap tiene lugar en los siguientes momentos:
- Inicio del partido: el equipo que gana el sorteo elige si realizar el tap o ceder el inicio al rival. El tap se ejecuta desde el centro del campo.
- Reinicio tras try: el equipo que acaba de recibir un try (es decir, el que va a atacar ahora) realiza el tap desde el centro del campo para reanudar el juego.
- Sanción al equipo defensor: cuando el equipo defensor comete una infracción, el árbitro puede conceder un tap penalty al equipo atacante en el lugar de la infracción o en el lugar donde se encuentra el balón.
Cómo debe ejecutarse correctamente
Para que el tap sea válido, deben cumplirse varias condiciones:
- El portador debe colocar el balón en el suelo en el punto indicado por el árbitro.
- El balón debe ser tocado con el pie (no sólo con la punta del zapato o de manera simbólica sin contacto real).
- El portador debe recoger el balón con las manos inmediatamente después del contacto con el pie.
- No se puede avanzar durante la ejecución: el portador debe estar con al menos un pie en el suelo cuando toca el balón.
La distancia defensiva
Durante la ejecución de un tap, los defensores deben retroceder y situarse a al menos 10 metros del portador. Este espacio garantiza que el equipo atacante tiene tiempo para organizar su siguiente jugada sin presión inmediata. Si algún defensor interfiere antes de que se complete el tap, el árbitro puede repetir el procedimiento y, en casos reincidentes, sancionar al infractor.
El tap rápido como arma táctica
Los equipos de alto nivel utilizan el tap rápido como un elemento táctico para sorprender a la defensa cuando todavía está reorganizándose. Si el árbitro concede un tap penalty y la defensa no está colocada, el equipo atacante puede ejecutarlo de inmediato y aprovechar el espacio. Esta velocidad de ejecución es una habilidad muy valorada en el touch rugby competitivo.