El ulama ha salido de las comunidades rurales de Sinaloa para aparecer en festivales internacionales, exposiciones en museos europeos y eventos de turismo cultural en México. Esta apertura al mundo exterior es un fenómeno relativamente reciente que tiene consecuencias ambivalentes: por un lado, la visibilidad que genera es esencial para la supervivencia del juego; por otro, existe el riesgo de que el ulama se convierta en un espectáculo folclórico desconectado de su práctica comunitaria viva.
Los Juegos Mundiales de los Pueblos Indígenas
Los Juegos Mundiales de los Pueblos Indígenas son una competición internacional creada en 1996 que reúne deportes y juegos tradicionales de comunidades indígenas de todo el planeta. La primera edición se celebró en Formosa, Brasil, y desde entonces el evento se ha celebrado cada cuatro años en diferentes países de América del Sur.
El ulama ha participado en estos juegos en varias ediciones, lo que le ha dado una proyección internacional que ningún torneo regional de Sinaloa podría proporcionar. La participación de jugadores sinaloenses junto a practicantes de deportes tradicionales de Australia, África y Asia crea una imagen poderosa de la diversidad del patrimonio deportivo de la humanidad.
Festivales de cultura indígena en México
México tiene una rica tradición de festivales de cultura indígena que celebran el patrimonio de sus múltiples pueblos originarios. El ulama tiene presencia en varios de estos festivales, donde los jugadores de Sinaloa realizan demostraciones que combinan la explicación histórica y cultural del juego con partidos en vivo.
El Festival de la Guelaguetza, en Oaxaca, y varios festivales del estado de Sinaloa son los escenarios más frecuentes de estas demostraciones. El ulama, con su espectacularidad visual y su historia extraordinaria, tiene un impacto comunicativo muy superior al de muchas otras manifestaciones culturales indígenas, lo que lo convierte en un elemento especialmente valioso para estos festivales.
Exhibiciones en museos europeos
Varios museos europeos con colecciones de arte y cultura precolombina han organizado exhibiciones sobre el juego de pelota mesoamericano que incluyen, en algunos casos, demostraciones de ulama en vivo por parte de jugadores sinaloenses.
El Museo Nacional de Etnología de Leiden (Países Bajos), que fue la institución donde trabajó Ted Leyenaar, ha tenido una relación especialmente estrecha con el ulama a lo largo de las décadas. Otros museos europeos con importantes colecciones mesoamericanas, como el British Museum en Londres o el Museo de América en Madrid, han incorporado el ulama a sus narrativas expositivas sobre las civilizaciones precolombinas.
El turismo cultural en Sinaloa
El turismo cultural centrado en el ulama es todavía una actividad menor pero creciente en Sinaloa. Los ayuntamientos de Mocorito y Navolato han incorporado el ulama a sus estrategias de promoción turística, y algunas empresas de turismo cultural ofrecen visitas a comunidades donde se puede ver jugar e incluso participar en actividades relacionadas con el juego.
Esta dimensión turística es un arma de doble filo: genera ingresos que pueden contribuir a la sostenibilidad del juego, pero corre el riesgo de convertir la práctica deportiva en un espectáculo estático para consumo de visitantes. Los propios jugadores y comunidades son conscientes de este riesgo y tratan de mantener la práctica deportiva auténtica al margen de las actividades turísticas.
La comunidad de la diáspora
En ciudades mexicanas con importante población originaria de Sinaloa, como Culiacán, Los Ángeles o Chicago, existen pequeñas comunidades de personas interesadas en el ulama. Algunos proyectos han intentado crear grupos de práctica en estas ciudades, con éxito limitado pero significativo. La diáspora sinaloense es un potencial reservorio de nuevos practicantes si se consigue conectar a las personas de origen sinaloense con la tradición cultural de sus comunidades de origen.