Cuando se habla del deporte más antiguo del mundo, la conversación suele girar en torno a la lucha, la carrera o el lanzamiento de jabalina. Pero hay una categoría en la que el ulama no tiene rival: el deporte de equipo con pelota de goma que puede demostrar práctica continua desde hace más de tres mil quinientos años.
La antigüedad documentada
Las pelotas de caucho encontradas en El Manatí, Veracruz, datan de aproximadamente el 1600 a.C. Son los artefactos deportivos más antiguos de su tipo en el mundo. En Europa, la goma era completamente desconocida hasta el siglo XV d.C. En Asia, no había nada equivalente. Solo en Mesoamérica se desarrolló la tecnología de fabricar y usar pelotas de goma para juegos competitivos.
Esto significa que cuando los faraones del Imperio Nuevo gobernaban Egipto, cuando los griegos estaban en la Edad de Bronce y cuando los chinos comenzaban a desarrollar la escritura, los jugadores mesoamericanos ya estaban golpeando pelotas de caucho en canchas construidas para ese propósito.
La continuidad: lo que hace realmente único al ulama
La antigüedad sola no haría al ulama único. Lo que lo hace extraordinario es la continuidad ininterrumpida de su práctica. Hay deportes con antecedentes igualmente o más antiguos (la lucha, la carrera) pero que han experimentado interrupciones, transformaciones radicales o períodos de abandono.
El ulama no. Desde el 1600 a.C. hasta hoy, en algún lugar de Mesoamérica ha habido personas jugando a un juego con una pelota de caucho en una cancha larga y estrecha. La conquista española interrumpió la práctica en la mayor parte del territorio, pero en las comunidades de Sinaloa el hilo nunca se cortó completamente. Esta continuidad, aunque frágil y reducida a pocas familias, es lo que distingue al ulama.
La comparación con otros deportes
¿Cómo se compara el ulama con otros deportes históricos?
- Los Juegos Olímpicos de la Antigüedad comenzaron en el año 776 a.C. —más de 800 años después de las primeras evidencias del juego de pelota mesoamericano— y fueron abolidos en el 393 d.C. No existe continuidad entre aquellos juegos y los Juegos Olímpicos modernos (reinventados en 1896).
- El sumo tiene evidencias documentadas de aproximadamente el siglo VIII d.C., unos 2.400 años después de las primeras pelotas de El Manatí.
- El fútbol moderno data de 1863. El cricket, de los siglos XVI-XVII. El béisbol, del siglo XIX.
Ninguno de estos deportes puede competir con la antigüedad del ulama como práctica continua.
El peso de ser el más antiguo
Este estatus único tiene consecuencias prácticas para el presente del ulama. La narrativa del “deporte más antiguo del mundo” es una herramienta de comunicación poderosa que ha generado cobertura mediática, apoyo institucional y turismo cultural que de otro modo serían imposibles para un deporte con apenas 150 practicantes activos.
Pero también crea una presión paradójica: el ulama corre el riesgo de ser amado por lo que fue y por lo que representa, más que por lo que es como práctica deportiva viva. El reto para los jugadores y comunidades de Sinaloa es mantener el juego vivo no como reliquia histórica sino como deporte real que atrae nuevos jugadores por sus méritos como juego.