En la historia de los deportes en peligro de extinción, pocas figuras tienen tanto peso como la de Ted Leyenaar. Este antropólogo holandés que llegó a un remoto municipio de Sinaloa en los años sesenta del siglo XX es, en gran medida, responsable de que el ulama siga siendo practicado hoy. Sin su trabajo de documentación y divulgación, el deporte más antiguo del mundo podría haber desaparecido antes de que el mundo supiera que existía.
El estado del ulama antes de Leyenaar
Cuando Ted Leyenaar llegó por primera vez a Sinaloa a finales de los años sesenta, el ulama era una práctica al borde de la extinción. El número de jugadores activos se había reducido a unas pocas decenas, concentrados en municipios rurales como Mocorito y Navolato. Los jugadores más veteranos eran los últimos depositarios de conocimientos técnicos y reglas que habían sido transmitidos oralmente de generación en generación.
La presión de la modernización era enorme. Los jóvenes de las comunidades donde se practicaba el ulama miraban hacia el béisbol y el fútbol, los deportes que dominaban los medios de comunicación y que ofrecían la posibilidad de una carrera profesional. El ulama, sin organización formal, sin campeonatos visibles y sin presencia en los medios, no podía competir con esa atracción.
El trabajo de campo de Leyenaar
Leyenaar realizó un trabajo de campo meticuloso y exhaustivo. Filmó partidos, registrando visualmente las técnicas de golpeo, las reglas en acción y el ambiente social del juego. Entrevistó a los jugadores más veteranos, documentando no solo las reglas sino también la historia oral del juego: las familias que lo habían practicado durante generaciones, los torneos del pasado, las variantes regionales.
Su capacidad para ganarse la confianza de las comunidades fue crucial. El ulama era una práctica íntimamente ligada a la identidad de familias específicas, y los jugadores no eran dados a compartir sus conocimientos con extraños. Leyenaar, con paciencia y respeto, logró que le aceptaran como observador y documentalista.
Las publicaciones académicas
Los trabajos académicos de Leyenaar fueron fundamentales para dar visibilidad internacional al ulama. Su libro Ulama: The Perpetuation in Mexico of the Pre-Spanish Ball Game Ullamaliztli (1978) es la obra de referencia sobre el juego y sigue siendo citada en todos los estudios posteriores. En él documentó con precisión las reglas de las diferentes variantes, la historia del juego y el estado de la práctica en ese momento.
Estas publicaciones pusieron el ulama en el radar del mundo académico internacional y, a través de él, llegaron a los medios de comunicación, a los documentalistas y a las organizaciones culturales que posteriormente tomaron el relevo en la tarea de preservar el juego.
La organización de torneos y demostraciones
Leyenaar no se limitó a documentar: también actuó. Ayudó a organizar torneos y demostraciones de ulama que reunían a jugadores de diferentes comunidades y generaban un sentido de comunidad entre los practicantes dispersos. Estas actividades tuvieron un efecto doble: reforzaron el compromiso de los jugadores ya activos y atrajeron la atención de jóvenes que en muchos casos no sabían que el juego existía.
El efecto fue modesto pero real. A partir del trabajo de Leyenaar, el número de jugadores activos comenzó a crecer levemente, y el ulama ganó reconocimiento como parte del patrimonio cultural de Sinaloa.
El legado
Ted Leyenaar falleció en 2017. Su legado en el mundo del ulama es incalculable. Las organizaciones mexicanas que trabajan hoy para preservar el deporte —desde el CODEME (Consejo Nacional del Deporte y la Educación) hasta asociaciones locales de Sinaloa— reconocen la deuda que el ulama tiene con este investigador holandés que dedicó décadas de su vida a un juego que no era de su cultura pero que reconoció como un tesoro de la humanidad.
El documental Juego de Pelota (1987), en cuya producción Leyenaar estuvo involucrado, contribuyó a llevar la imagen del ulama a audiencias más amplias y es todavía un documento visual esencial para entender el estado del juego en la segunda mitad del siglo XX.