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Ulama

El juego de pelota mesoamericano más antiguo del mundo, superviviente de más de 3.500 años de historia.

Ted Leyenaar y el rescate del ulama en el siglo XX

Cómo el antropólogo holandés Ted Leyenaar documentó y ayudó a revitalizar el ulama en Sinaloa durante los años sesenta y ochenta del siglo XX, evitando su extinción.

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En la historia de los deportes en peligro de extinción, pocas figuras tienen tanto peso como la de Ted Leyenaar. Este antropólogo holandés que llegó a un remoto municipio de Sinaloa en los años sesenta del siglo XX es, en gran medida, responsable de que el ulama siga siendo practicado hoy. Sin su trabajo de documentación y divulgación, el deporte más antiguo del mundo podría haber desaparecido antes de que el mundo supiera que existía.

El estado del ulama antes de Leyenaar

Cuando Ted Leyenaar llegó por primera vez a Sinaloa a finales de los años sesenta, el ulama era una práctica al borde de la extinción. El número de jugadores activos se había reducido a unas pocas decenas, concentrados en municipios rurales como Mocorito y Navolato. Los jugadores más veteranos eran los últimos depositarios de conocimientos técnicos y reglas que habían sido transmitidos oralmente de generación en generación.

La presión de la modernización era enorme. Los jóvenes de las comunidades donde se practicaba el ulama miraban hacia el béisbol y el fútbol, los deportes que dominaban los medios de comunicación y que ofrecían la posibilidad de una carrera profesional. El ulama, sin organización formal, sin campeonatos visibles y sin presencia en los medios, no podía competir con esa atracción.

El trabajo de campo de Leyenaar

Leyenaar realizó un trabajo de campo meticuloso y exhaustivo. Filmó partidos, registrando visualmente las técnicas de golpeo, las reglas en acción y el ambiente social del juego. Entrevistó a los jugadores más veteranos, documentando no solo las reglas sino también la historia oral del juego: las familias que lo habían practicado durante generaciones, los torneos del pasado, las variantes regionales.

Su capacidad para ganarse la confianza de las comunidades fue crucial. El ulama era una práctica íntimamente ligada a la identidad de familias específicas, y los jugadores no eran dados a compartir sus conocimientos con extraños. Leyenaar, con paciencia y respeto, logró que le aceptaran como observador y documentalista.

Las publicaciones académicas

Los trabajos académicos de Leyenaar fueron fundamentales para dar visibilidad internacional al ulama. Su libro Ulama: The Perpetuation in Mexico of the Pre-Spanish Ball Game Ullamaliztli (1978) es la obra de referencia sobre el juego y sigue siendo citada en todos los estudios posteriores. En él documentó con precisión las reglas de las diferentes variantes, la historia del juego y el estado de la práctica en ese momento.

Estas publicaciones pusieron el ulama en el radar del mundo académico internacional y, a través de él, llegaron a los medios de comunicación, a los documentalistas y a las organizaciones culturales que posteriormente tomaron el relevo en la tarea de preservar el juego.

La organización de torneos y demostraciones

Leyenaar no se limitó a documentar: también actuó. Ayudó a organizar torneos y demostraciones de ulama que reunían a jugadores de diferentes comunidades y generaban un sentido de comunidad entre los practicantes dispersos. Estas actividades tuvieron un efecto doble: reforzaron el compromiso de los jugadores ya activos y atrajeron la atención de jóvenes que en muchos casos no sabían que el juego existía.

El efecto fue modesto pero real. A partir del trabajo de Leyenaar, el número de jugadores activos comenzó a crecer levemente, y el ulama ganó reconocimiento como parte del patrimonio cultural de Sinaloa.

El legado

Ted Leyenaar falleció en 2017. Su legado en el mundo del ulama es incalculable. Las organizaciones mexicanas que trabajan hoy para preservar el deporte —desde el CODEME (Consejo Nacional del Deporte y la Educación) hasta asociaciones locales de Sinaloa— reconocen la deuda que el ulama tiene con este investigador holandés que dedicó décadas de su vida a un juego que no era de su cultura pero que reconoció como un tesoro de la humanidad.

El documental Juego de Pelota (1987), en cuya producción Leyenaar estuvo involucrado, contribuyó a llevar la imagen del ulama a audiencias más amplias y es todavía un documento visual esencial para entender el estado del juego en la segunda mitad del siglo XX.

Preguntas frecuentes

¿Quién es Ted Leyenaar?
Ted Leyenaar (1941-2017) fue un antropólogo holandés del Museo Nacional de Etnología de Leiden, Países Bajos. Es la figura más importante en la documentación y revitalización del ulama en el siglo XX. Sus investigaciones de campo en Sinaloa durante los años sesenta y setenta salvaron el conocimiento del juego de la extinción.
¿Qué encontró Leyenaar cuando llegó a Sinaloa?
Cuando Leyenaar llegó a Sinaloa en los años sesenta, el ulama era practicado por apenas unas pocas familias en comunidades rurales como Mocorito y Navolato. El número de jugadores activos era extremadamente bajo y el conocimiento del juego estaba en riesgo de perderse con la generación de mayor edad.
¿Qué hizo Leyenaar para salvar el ulama?
Leyenaar documentó exhaustivamente el juego: filmó partidos, entrevistó a los jugadores más veteranos, registró las reglas y las variantes, y publicó sus hallazgos en trabajos académicos que pusieron el ulama en el mapa del mundo académico y cultural. También ayudó a organizar demostraciones y torneos que reactivaron el interés comunitario por el juego.

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