El hammer y el scoober son los lanzamientos más vistosos del ultimate frisbee. Ninguno de los dos es imprescindible para los principiantes, pero para los jugadores intermedios abren ángulos que el backhand y el forehand convencionales no pueden cubrir.
El hammer: por encima de la cabeza
El hammer es un lanzamiento sobre la cabeza en el que el disco sale invertido (con la cara mirando lateralmente). Se agarra como el forehand, con los dos dedos en el borde interior, pero en lugar de lanzar horizontalmente, el brazo sube por encima de la cabeza como en un saque de tenis. Al soltar, el disco está inclinado casi verticalmente.
Durante el vuelo, la rotación del disco lo estabiliza y la física lo va enderezando progresivamente: lo que sale vertical llega casi horizontal al receptor. Esta trayectoria en arco pasa por encima de los brazos del marcador y puede cubrir distancias medias-largas (20-40 metros) con precisión si el ángulo de salida es correcto.
Control de la trayectoria del hammer
El ángulo en que sale el disco al soltar es lo que determina dónde caerá. Más inclinado hacia atrás (más cerrado) y el disco vuela más lejos antes de caer. Más inclinado hacia adelante (más abierto) y cae más rápido. Con viento en cola, el hammer vuela más y hay que cerrar más el ángulo. Practica primero sin viento y en distancias cortas para calibrar tu ángulo natural.
El scoober: curva por encima del marcador
El scoober es un lanzamiento curvo que pasa por encima del brazo extendido del marcador a baja altura. El agarre es similar al backhand, pero el disco se lanza con un giro de muñeca hacia arriba y adelante (como si vaciases un cubo de agua). El disco sale con la cara mirando hacia arriba y viaja en una trayectoria curva descendente.
Cuándo usar cada uno
El hammer es útil en distancias medias cuando el defensa tiene los brazos abajo y hay un receptor abierto en profundidad. El scoober es eficaz en distancias cortas cuando el marcador bloquea el forehand bajo con el brazo extendido. Ambos son lanzamientos de situación específica: no los uses si el lanzamiento convencional está disponible.
El riesgo que conllevan
Tanto el hammer como el scoober tienen más variabilidad que el backhand o el forehand. Un hammer mal calculado puede caer fuera de la zona o ser interceptado en el arco. Úsalos solo cuando los hayas practicado lo suficiente como para tener confianza real en ellos, nunca como un lanzamiento de improvisación.