Alex Thomson (nacido en 1974 en Gosport, Hampshire, Inglaterra) es el regatista offshore más famoso del mundo anglosajón y uno de los más reconocibles a nivel internacional. Sin haber ganado nunca el Vendée Globe —la obsesión de su carrera deportiva— ha construido uno de los proyectos de vela oceánica más exitosos en términos de visibilidad, resultados y comunicación que el deporte ha conocido.
Orígenes: de marinero precoz a profesional
Thomson creció cerca del mar en la costa sur de Inglaterra. Con 24 años, se convirtió en el vencedor más joven de la Jules Verne Trophy de travesía del Atlántico Norte, lo que lo catapultó al circuito offshore profesional. Pronto atrajo la atención del mundo empresarial y consiguió el patrocinio de Hugo Boss, la firma alemana de moda, que se convertiría en su compañero inseparable durante más de dos décadas.
La asociación entre Thomson y Hugo Boss es uno de los ejemplos más exitosos de patrocinio en el deporte oceánico: dos marcas —la del regatista y la de la empresa— que se han reforzado mutuamente a lo largo de cuatro Vendée Globe y decenas de regatas transatlánticas.
Las cuatro participaciones en el Vendée Globe
Edición 2004-05: debut truncado
Thomson llegó al Vendée Globe con 30 años y un barco competitivo. Un problema técnico grave le obligó a abandonar en el Atlántico Sur. La frustración fue enorme, pero también el aprendizaje.
Edición 2008-09: segunda decepción
El nuevo Hugo Boss era más rápido, pero de nuevo una avería terminó con las aspiraciones de Thomson antes de llegar al Ecuador del recorrido. La palabra “mala suerte” empezaba a asociarse con su nombre.
Edición 2012-13: el tercer intento
Nueva avería, tercer abandono. En ese momento, muchos en la comunidad offshore empezaban a preguntarse si Thomson era uno de esos regatistas que lo tiene casi todo menos la fortuna.
Edición 2016-17: el gran momento
El Hugo Boss de 2016 era un barco excepcional: uno de los primeros IMOCA con foils de alto rendimiento. Thomson lo llevó al límite absoluto de sus posibilidades y llegó segundo, a solo 16 horas del ganador Armel Le Cléac’h. Fue el mejor resultado histórico de un regatista no francófono en el Vendée Globe. Le Cléac’h tardó 74 días; Thomson, 74 días y 16 horas.
Edición 2020-21: cuarto y perseverancia
El Hugo Boss actualizado con foils de nueva generación le dio la cuarta plaza. Thomson seguía siendo competitivo, seguía siendo puntero, pero el podio supremo continuaba escapándosele.
Las imágenes que lo hicieron famoso al mundo
El equipo de comunicación de Hugo Boss/Alex Thomson creó una serie de fotografías y vídeos de acción que rompieron todos los moldes de la comunicación del deporte náutico:
- Walking on water: Thomson caminando sobre la quilla del Hugo Boss completamente vertical, con el casco casi horizontal sobre el agua. La imagen fue portada de medios de todo el mundo.
- Keel walk: vídeo de Thomson corriendo sobre el casco del barco puesto de lado, en velocidad, en pleno mar.
- Human Cannonball: Thomson disparado por un cañón de circo a las aguas de Portsmouth y nadando hasta el Hugo Boss.
Estas producciones, filmadas con drones y cámaras de alta velocidad, posicionaron a Thomson como el regatista más visible de la vela oceánica fuera de la comunidad francesa, y al Hugo Boss como el barco más reconocible del planeta.
El legado de Alex Thomson
Thomson ha demostrado que en la vela oceánica es posible construir un proyecto de largo recorrido fuera de Francia, con un equipo mayoritariamente anglosajón y con un patrocinio corporativo que va más allá del logotipo en la vela. Su proyecto ha inspirado a una generación de jóvenes marineros británicos y ha extendido la audiencia del Vendée Globe mucho más allá de las fronteras francesas.
No haber ganado el Vendée Globe no disminuye su estatura: en un deporte donde completar la regata ya es un triunfo enorme, llegar segundo al nivel de Le Cléac’h —el mejor de su generación— es un mérito extraordinario.