Armel Le Cléac’h (nacido en 1980 en Brest, Bretaña, Francia) es el regatista oceánico más dominante de la era de los foils. Doble ganador del Vendée Globe, múltiples veces podio en la Route du Rhum y la Transat Jacques Vabre, “Le Chacal” representa la cima absoluta de la vela oceánica en solitario.
Bretaña en el ADN
Le Cléac’h nació y creció en Brest, la capital marítima de la Bretaña francesa, donde el mar no es un hobby sino una forma de vida. La Bretaña tiene una de las tradiciones marítimas más ricas de Europa: desde los pescadores de altura hasta los marineros de guerra, pasando por los navegantes oceánicos. En ese ambiente creció “Le Chacal”.
Empezó a navegar de niño y a competir en su adolescencia. La vocación offshore llegó pronto: mientras estudiaba ingeniería náutica, ya participaba en regatas de larga distancia. Su progresión por el circuito francés fue meteórica.
El ascenso por el circuito IMOCA
Le Cléac’h se hizo profesional a principios de los años 2000. Sus primeras grandes regatas oceánicas —la Transat Jacques Vabre, la Route du Rhum— demostraron un talento extraordinario para la gestión táctica de las rutas oceánicas. La comunidad offshore francesa reconoció en él a un futuro grande del deporte antes de que ganara nada importante.
Su primera participación en el Vendée Globe fue en la edición 2008-09, donde terminó en segunda posición, ya avisando de lo que vendría. En 2012-13 volvió a ser segundo. El título se resistía, pero la regularidad era asombrosa.
2016-17: la victoria que lo consagró
Con el Banque Populaire VIII, uno de los primeros IMOCA con foils de alto rendimiento de la historia, Le Cléac’h dominó el Vendée Globe 2016-17 de principio a fin. El barco era extraordinariamente rápido, y el piloto lo llevó al límite absoluto durante 74 días, 3 horas y 35 minutos.
La victoria fue especialmente significativa por el margen sobre el segundo: Alex Thomson, con el Hugo Boss igualmente dotado de foils, llegó solo 16 horas después. Fue una de las finales más disputadas de la historia del Vendée Globe: dos barcos con tecnología similar, pilotados por dos regatistas de nivel similar, separados al final por 16 horas tras 74 días de regata. Una diferencia de apenas el 0,9% del tiempo total.
La rivalidad con Alex Thomson
La rivalidad entre Le Cléac’h y Thomson durante el Vendée Globe 2016-17 fue el drama deportivo más seguido de esa edición. Los dos barcos estaban frecuentemente en el mismo cuadrante del océano, con pocas millas de separación, tomando decisiones de ruta que cada día podían cambiar la cabeza de la carrera.
La cultura de la rivalidad oceánica es diferente a la terrestre: dos regatistas que llevan semanas solos en el mar, sin ver a nadie, compiten a distancia a través de los datos del tracker. Es una rivalidad de mapas y de números, no de enfrentamiento físico, pero emocionalmente es tan intensa como cualquier otra.
2024-25: el segundo título
En la décima edición del Vendée Globe, Le Cléac’h volvió a imponerse. Con más experiencia, con un barco de foils de última generación del equipo Banque Populaire y con la madurez de quien ya ha ganado antes, completó la carrera con autoridad. La segunda victoria le coloca definitivamente junto a Michel Desjoyeaux en el Olimpo de los mejores de todos los tiempos en la historia del Vendée Globe.
El perfil del campeón
Lo que distingue a Le Cléac’h de otros grandes regatistas es la combinación de cualidades:
- Técnico excepcional: conoce el barco mejor que nadie. Puede diagnosticar averías en alta mar y decidir si repararlas o ignorarlas mejor que cualquier otro.
- Táctico brillante: su lectura de los modelos meteorológicos y su capacidad para anticipar los sistemas de presión son reconocidos por toda la comunidad offshore.
- Psicológicamente indestructible: en la vela oceánica en solitario, la mente es tan importante como el cuerpo. “Le Chacal” nunca se derrumba mentalmente, aunque vaya perdiendo.
- Competidor despiadado: cuando hay posibilidad de ganar, no relaja.
Su legado en la vela oceánica está asegurado: dos Vendée Globe, múltiples victorias en regatas del circuito IMOCA y un estilo que ha influido en cómo se preparan los regatistas offshore en todo el mundo.