La travesía transatlántica en solitario es el banco de pruebas fundamental de la vela oceánica: suficientemente larga para ser un desafío real, suficientemente accesible geográficamente para que participen regatistas de Europa y América. La historia de los récords transatlánticos en solitario es la historia del progreso del deporte.
La OSTAR: la madre de todas las transatlánticas
La OSTAR (Original Single-handed Trans-Atlantic Race) es la regata transatlántica en solitario más antigua e histórica. Desde 1960 une Plymouth (Inglaterra) con Newport (Rhode Island, EE.UU.): unos 2.800-3.000 millas náuticas. Se celebra cada cuatro años.
Evolución histórica de los tiempos de la OSTAR
- 1960: Francis Chichester ganó en 40 días y 12 horas con el Gipsy Moth III.
- 1964: Eric Tabarly batió el récord en 27 días con el Pen Duick II.
- 1976: Eric Tabarly ganó de nuevo, ahora en 23 días con el Pen Duick VI.
- 1980: Phil Weld ganó en 17 días y 23 horas.
- 1992: logrando bajarse de los 14 días con monohullos modernos.
- 2024 (estimado con IMOCA foiling): los barcos más rápidos completan el recorrido Plymouth-Newport en 9-11 días.
La Route du Rhum: el événement transatlántico moderno
La Route du Rhum es la gran transatlántica francesa moderna. Primera edición en 1978 (ganada por Michel Malinovsky), la regata se celebra cada cuatro años desde Saint-Malo (Bretaña) hasta Pointe-à-Pitre (Guadalupe). La distancia es de aproximadamente 3.542 millas náuticas.
La Route du Rhum es mucho más que una regata oceánica: es un festival popular francés de la vela. Las salidas desde Saint-Malo atraen a cientos de miles de personas al puerto medieval normando. La llegada en Guadalupe es retransmitida en directo por las televisiones francesas.
Clases y formato actual
La Route du Rhum agrupa varias clases en una misma salida:
- Ultimes: los maxi-trimaranes de 23-32 metros, los más rápidos del mundo. Los ganadores de la clase Ultime completan el recorrido en 5-7 días.
- IMOCA 60: los mismos barcos del Vendée Globe. Los ganadores tardan 9-12 días.
- Ocean Fifty: trimaranos de 50 pies, entre los Ultimes y los IMOCA en velocidad.
- Class 40: monohullos de 40 pies, la clase de entrada al offshore de alto nivel.
- Rhum: barcos de crucero de tipo clásico, para aficionados.
El récord IMOCA en la Route du Rhum
El récord de la clase IMOCA en la Route du Rhum está en constante evolución con cada nueva generación de barcos. En la edición 2022, los mejores IMOCA foiling completaron el recorrido en menos de 10 días: una velocidad media de más de 350 millas por día durante 10 días consecutivos.
La Transat en solitario de referencia: la Mini Transat
Para los regatistas que aspiran al circuito IMOCA pero aún no tienen los recursos para un barco de 60 pies, la Mini Transat (Saint-Malo a Guadalupe, en barcos de 6,5 metros de eslora) es el trampolín clave. Se celebra cada dos años y es el semillero del offshore de élite: Jérémie Beyou, Charlie Dalin, Thomas Ruyant y muchos de los mejores del IMOCA pasaron por la Mini Transat.
Los barcos de la Mini Transat son barcos de apenas 6,5 metros de eslora que cruzan el Atlántico en solitario: el reto es audaz por el tamaño del barco y las condiciones que enfrentan.
Récord de travesía del Atlántico Norte (no competición)
Además de las regatas organizadas, existe el récord de travesía del Atlántico Norte (Nueva York a La Rochelle o Brest, unos 3.100-3.300 millas), que es un récord de velocidad pura sin formato de regata. Los intentos se hacen cuando las condiciones meteorológicas del Atlántico Norte lo permiten.
El récord de esta travesía en monohull en solitario ha sido batido varias veces por regatistas IMOCA y está actualmente en torno a los 7-8 días para los barcos de última generación con foils.
La dimensión histórica de los récords transatlánticos
La travesía del Atlántico es el hito mítico de la navegación oceánica desde que Cristóbal Colón lo cruzó en 1492. Que en el siglo XXI un solo ser humano, solo, en un barco de 18 metros de fibra de carbono, pueda cruzar ese mismo océano en 9 días a una velocidad media de 20 nudos, es una de las cosas más extraordinarias que la tecnología y el espíritu deportivo han conseguido juntos.
El récord transatlántico en solitario no es solo una cifra deportiva: es la medida del progreso humano en la conquista del océano.