El 24 de noviembre de 2012, en las aguas poco profundas y perfectamente llanas de la laguna de Walvis Bay, en la costa namibiana, el australiano Paul Larsen pilotó el Vestas Sailrocket 2 a 65,45 nudos sobre un tramo de 500 metros cronometrado. Es la velocidad más alta jamás alcanzada por un barco de vela homologado oficialmente.
Un barco diseñado solo para una cosa
El Vestas Sailrocket 2 no es un barco de regata convencional. No puede girar. No puede navegar contra el viento. No puede usarse para otra cosa que no sea intentar el récord de velocidad sobre 500 metros en ángulo respecto al viento. Es un artilugio de ingeniería pura, optimizado para un único propósito con la misma especialización con que un coche de velocidad Bonneville está optimizado para correr en línea recta.
El diseño tiene un casco principal inclinado a 40 grados respecto a la vertical, una vela rígida en forma de ala y un flotador lateral conectado por dos brazos. Cuando el barco alcanza velocidad, los foils generan sustentación hidrodinámica que levanta el casco principal del agua, reduciendo la fricción casi a cero. A 65 nudos, prácticamente vuela.
El lugar: las condiciones perfectas de Namibia
Walvis Bay, en la costa de Namibia, reúne unas condiciones únicas para los intentos de récord de velocidad: viento del desierto del Namib que sopla de forma constante y predecible, una laguna de poca profundidad con agua absolutamente plana (sin oleaje), y las condiciones de temperatura y presión que maximizan la densidad del aire y la eficiencia aerodinámica.
No es casual que los grandes récords de velocidad en vela se intenten aquí o en lugares similares: La Palme (Languedoc, Francia), donde se establecieron varios récords en los años 90 y 2000, tiene características similares de viento persistente y agua plana.
La historia del récord de velocidad en vela
La carrera por el récord de velocidad en vela tiene una historia fascinante. En los años 70, los catamaranes de Crossbow y Tornado dominaban los rankings. En los 80 y 90, los windsurf empujaron los límites hacia los 40 nudos. En los 2000, los kitesurf con foils comenzaron a superar a los windsurf.
La escala en nudos de los últimos décadas:
- 1986: 36,04 nudos (windsurf, Pascal Maka)
- 1993: 45,34 nudos (windsurf, Thierry Bielak)
- 2008: 55,65 nudos (kitesurf, Sebastian Cattelan)
- 2012: 65,45 nudos (vela especializada, Vestas Sailrocket 2)
El futuro del récord: ¿puede superarse?
La pregunta de si el récord de 65,45 nudos puede superarse no es si hay un límite físico (lo hay), sino si hay alguien dispuesto a invertir los millones necesarios para construir un barco más rápido aún.
Los kitesurf de foiling de alta competición ya superan los 55 nudos con regularidad. El siguiente salto hacia los 70 o 75 nudos requeriría un diseño de barco todavía más especializado y unas condiciones aún más perfectas. El récord de Larsen y el Sailrocket 2 lleva más de doce años en pie: en el mundo de los récords de velocidad, eso habla de la dificultad excepcional de superarlo.