El set es la unidad básica de puntuación en el voleibol: cada partido se divide en varios sets, y el equipo que gane más sets gana el partido. El formato estándar en el voleibol de seis jugadores es al mejor de cinco sets, lo que significa que el primer equipo en ganar tres sets se adjudica el partido. Los sets pueden jugarse de forma continua con cambios de campo reglamentados.
Los cuatro primeros sets se disputan a 25 puntos, con la condición de que el equipo ganador debe tener una ventaja mínima de 2 puntos sobre el rival. Si el marcador llega a 24-24, el set se prolonga en formato de «deuce» hasta que alguno consiga esa diferencia de dos puntos. El quinto set, cuando se disputa, se juega a 15 puntos con la misma condición de ventaja mínima de 2, y los equipos cambian de lado de la cancha al llegar al punto 8 del marcador del ganador.
A diferencia de deportes como el tenis, en voleibol no existe diferencia entre «ganar un juego» y «ganar un punto»: cada punto suma directamente al marcador del set. Esto hace que todos los puntos del set tengan valor idéntico, salvo por la presión psicológica del contexto. El sistema de puntuación actual, denominado «rally point» (punto de rally), se adoptó de forma universal en 1999 y sustituyó al sistema anterior, en el que solo se podía puntuar siendo el equipo que sacaba.