Las faltas ordinarias son las infracciones más comunes del waterpolo. No conllevan exclusión del jugador pero sí detienen el juego y ceden la posesión al equipo contrario mediante un lanzamiento libre. Conocer qué las provoca es esencial para entender el flujo de un partido.
¿Qué son las faltas ordinarias?
Las faltas ordinarias son infracciones menores del reglamento que no implican violencia excesiva ni obstrucción grave. El árbitro las señala con un silbido corto y señala la dirección del ataque del equipo que recibe el lanzamiento libre. El jugador infractor permanece en el agua sin ninguna sanción adicional.
Principales causas de falta ordinaria
Infracciones con el balón:
- Agarrar el balón con las dos manos (solo permitido al portero en su área).
- Golpear el balón con el puño cerrado (los jugadores de campo deben usar la palma abierta o los dedos).
- Llevar el balón bajo el agua cuando un rival intenta quitárselo.
- Avanzar con el balón sin pasarlo ni lanzar (pasos, equivalente al baloncesto).
Infracciones físicas menores:
- Empujar a un rival sin la intensidad suficiente para ser falta de exclusión.
- Colocarse encima de un rival para ganar posición de forma antirreglamentaria.
- Obstruir a un rival que no lleva el balón (bloqueo ilegal).
- Tocar el balón dentro de la zona de 2 metros antes del lanzamiento cuando se está en posición ilegal.
Infracciones de tiempo:
- No lanzar a portería dentro de los 30 segundos de posesión.
- No ejecutar un lanzamiento libre con rapidez tras recibirlo (el reglamento exige rapidez razonable).
El lanzamiento libre: cómo se ejecuta
Tras una falta ordinaria, el equipo rival recibe un lanzamiento libre desde el lugar donde se cometió la falta. El jugador que lo ejecuta puede:
- Pasar el balón a un compañero.
- Lanzar directamente a portería, salvo si la falta se produjo a menos de 5 metros de la portería contraria. En ese caso, primero debe pasar.
El lanzamiento libre debe ejecutarse con rapidez, sin que el árbitro deba advertir al equipo por demora injustificada.
Diferencia con las faltas de exclusión
Si la infracción es más grave (violencia, obstrucción severa, conducta antideportiva), el árbitro pitará una falta de exclusión en lugar de una ordinaria. La diferencia clave es que la exclusión saca al jugador infractor del agua durante 20 segundos, creando una superioridad numérica para el equipo contrario.