El penalti — el lanzamiento de 5 metros — es el lanzamiento de mayor exigencia mental en waterpolo. No hay defensor, la portería está a cinco metros y hay tiempo para pensar, lo que paradójicamente lo convierte en uno de los momentos más tensos del juego. La técnica correcta, unida a la preparación mental, marca la diferencia entre convertir o fallar.
La posición en la línea de 5 metros
El lanzador se coloca exactamente en la línea de 5 metros, enfrente del centro de la portería. No hay ventaja en desplazarse lateralmente: desde el centro el portero tiene el máximo de portería que cubrir. Los brazos se extienden a los lados para mantener el equilibrio y el cuerpo se eleva con el eggbeater al máximo.
Una vez en posición, el lanzador no debe moverse hasta el silbato del árbitro. Cualquier movimiento anticipado puede ser sancionado con la repetición del lanzamiento.
El momento del silbato
En el instante del silbato hay que iniciar el movimiento sin dudar. La duda — ese décimo de segundo en que el cerebro cambia de destino — es el mayor enemigo del penaltista. El destino del lanzamiento debe estar decidido antes del silbato, no después.
Antes de que el árbitro señale el penalti, tómate unos segundos para respirar, observar al portero y decidir dónde vas a lanzar. Ese plan no debe cambiar salvo que el portero se mueva de forma muy evidente.
Colocación vs potencia
Un lanzamiento colocado en la esquina baja a velocidad media tiene una alta tasa de conversión porque las esquinas son las zonas más difíciles de cubrir para el portero, incluso cuando este anticipa el lado correcto. La potencia extrema es útil principalmente cuando el portero es muy reactivo y se queda en el centro: un disparo al cuerpo a máxima velocidad no da tiempo de reaccionar.
La secuencia de aprendizaje recomendada es: primero dominar la esquina baja izquierda, luego la derecha, y finalmente alternar entre ambas según la posición del portero.
La lectura del portero
Observa al portero durante los dos segundos previos al silbato. Los porteros con tendencia a anticiparse suelen cargar el peso hacia un lado antes de que el balón salga. Si percibes ese movimiento, lanza al lado contrario. Si está quieto y centrado, la esquina es el destino más seguro.
Práctica del penalti
Lanza series de diez penaltis con destino predefinido: cinco a la esquina baja derecha y cinco a la baja izquierda. Cuenta los que entran y trabaja la zona donde tienes menor porcentaje. Añade después un portero real e introduce el factor decisión: dependiendo del movimiento del portero, elige el destino en el último instante.