Todo portero de waterpolo aprende pronto a leer los lanzamientos directos: la trayectoria recta, la velocidad, el ángulo de hombro. Lo que no puede leer con la misma facilidad es un balón que cambia de trayectoria en el último momento. Los lanzamientos con efecto son exactamente eso: tiros que parten de un gesto aparentemente normal y llegan a portería por donde el portero no esperaba. Dominar dos o tres de ellos convierte a un tirador aceptable en uno difícil de parar.
El cross o lanzamiento cruzado
El cross es el efecto más espectacular y uno de los más eficaces en el waterpolo moderno. La pelota sale del brazo lanzador con una trayectoria que parece ir al palo cercano, pero en el último metro gira hacia el palo lejano. Este efecto se consigue con una rotación interna de la muñeca en el momento del soltar: en lugar de que la palma mire hacia el blanco, se gira hacia el cuerpo en el instante final, lo que imprime una rotación lateral a la pelota.
La dificultad principal del cross es que el gesto de preparación debe ser idéntico al del tiro directo. En cuanto el portero detecta diferencias en el brazo o el hombro antes del lanzamiento, la ventaja desaparece. Practica primero sin portero, marcando con cinta adhesiva en la portería vacía el palo al que quieres que llegue la pelota después de la rotación.
La bola picada
La bola picada no cambia de dirección horizontal sino vertical: la pelota desciende de forma pronunciada en el último metro antes de llegar a portería, cayendo hacia el palo bajo que el portero cubre con más dificultad. Este efecto se consigue extendiendo la muñeca hacia abajo al final del gesto, de forma que la palma quede mirando al suelo en el momento de soltar.
Para que el picado sea efectivo, el lanzamiento debe salir con la trayectoria de un tiro normal durante los primeros dos metros. Si la pelota baja desde el principio, el portero la lee fácilmente. La bajada debe ocurrir cuando la pelota ya está a menos de dos metros del palo.
Un ejercicio específico: coloca un cono o flotador a metro y medio de la portería a la altura del agua. La consigna es que el lanzamiento supere el cono por encima y baje después para pasar entre el cono y el palo bajo. Si la pelota pasa por debajo del cono, el efecto ha empezado demasiado pronto.
El lanzamiento de muñeca
El tiro de muñeca es más corto y más sorpresivo que los anteriores. Se ejecuta con el codo relativamente bajo y la potencia viene casi exclusivamente del giro de muñeca, lo que lo hace difícil de anticipar porque la preparación visible es mínima. Se usa principalmente en situaciones de poco espacio: con el defensor encima, desde el pivot, o en un contacto rápido tras recibir un pase al vuelo.
La desventaja del tiro de muñeca es la velocidad: al no implicar el hombro completo, la pelota llega más lenta a portería. Por eso su eficacia depende de la sorpresa: hay que lanzarlo antes de que el portero se prepare, no cuando ya está en posición.
Cómo encadenar los tres efectos
El mayor peligro para un portero no es un jugador que tira bien con efecto: es un jugador que puede alternar los tres tipos en el mismo partido. Cuando el portero no sabe qué esperar, se inclina antes de que salga el balón o adelanta una mano, abriendo huecos. Practica series de diez lanzamientos combinando los tres efectos en orden aleatorio. Grábate para verificar que el gesto inicial de los tres tipos es indistinguible.