El contraataque es la transición más peligrosa en waterpolo: en los segundos que siguen a una recuperación de balón, la defensa rival no está colocada y hay superioridad numérica. Los equipos que lo ejecutan bien meten una parte significativa de sus goles en estos momentos. La clave está en la salida rápida, la comunicación entre jugadores y la capacidad de recibir y lanzar en plena carrera.
La salida: no esperes
El contraataque comienza en el mismo instante en que el balón cambia de equipo. Los jugadores que están más alejados del balón deben salir hacia la portería rival sin esperar instrucciones. Este automatismo — salir de inmediato cuando el equipo recupera — es lo que crea la superioridad numérica que hace el contraataque tan efectivo.
Si esperas a ver qué pasa, la defensa rival ya ha empezado a retroceder y el momento se pierde.
El sprint de crol con cabeza elevada
Durante el contraataque se nada a máxima velocidad, pero hay que mantener visión de campo para leer la posición del portero y los compañeros. La solución es nadar con la cabeza ligeramente elevada — no demasiado, para no hundir las caderas y perder velocidad — mirando hacia adelante con una frecuencia de cada dos o tres brazadas.
Practica en entrenamientos nadar series de 25 metros a sprint manteniendo la vista al frente. Al principio la técnica de crol se resiente, pero con repetición el cuerpo aprende a mantener eficiencia hidrodinámica con la cabeza alta.
Comunicación y elección de corredor
En un contraataque 2 contra 1 (dos atacantes contra un defensor), el portador del balón debe ir al carril contrario al defensor. Así el defensor no puede cubrir los dos carriles al mismo tiempo. Si el defensor se inclina hacia el portador, el pase al compañero libre genera el tiro; si el defensor se queda en el centro, el portador puede lanzar directamente.
En 3 contra 2, el jugador del centro atrae a los dos defensores y el pase a uno de los dos exteriores siempre deja a alguien solo frente al portero.
Recepción en movimiento y lanzamiento
Recibir un pase largo nadando a velocidad es una de las habilidades más difíciles del waterpolo. Extiende el brazo hacia el punto donde caerá el balón, no hacia donde está ahora. La cabeza debe estar elevada para que puedas ver la trayectoria del pase con tiempo suficiente.
Al recibir, la transición hacia el lanzamiento debe ser inmediata: eleva el cuerpo con el eggbeater en el mismo gesto en que agarras el balón y lanza antes de que el portero pueda recolocarse.
Cómo practicarlo en entrenamiento
Divide el equipo en dos grupos en extremos opuestos de la piscina. A la señal del entrenador, los jugadores de un extremo hacen contraataque hacia la portería del extremo contrario. El entrenador indica el número de atacantes y defensores que salen en cada repetición: 2v1, 3v2 y 4v3 son las situaciones más habituales.