El Wushu es uno de los patrimonios culturales más antiguos y ricos de la civilización china. Antes de convertirse en el deporte competitivo codificado que regula la IWUF, el arte marcial chino recorrió milenios de evolución, adaptación y transmisión a través de escuelas, monasterios, familias y ejércitos.
Las raíces en la China antigua
Las primeras referencias documentadas a técnicas de combate codificadas en China datan de la dinastía Shang (1600-1046 a.C.), donde los textos históricos mencionan combates rituales y prácticas de entrenamiento militar. En la dinastía Zhou (1046-256 a.C.), el jiao di o “combate de cuernos” era una práctica de lucha que incluía golpes, derribos y proyecciones, y que se practicaba tanto como entrenamiento militar como entretenimiento en las cortes reales.
Durante el período de los Reinos Combatientes (475-221 a.C.), la necesidad de crear ejércitos eficientes impulsó el desarrollo de sistemas de combate más estructurados. El libro clásico de la estrategia militar, El Arte de la Guerra de Sun Tzu, aunque no trata directamente las técnicas de combate cuerpo a cuerpo, refleja la sofisticación del pensamiento marcial chino de este período.
La influencia de las grandes dinastías
La dinastía Han (206 a.C.-220 d.C.) es un período fundamental para el Wushu histórico. Durante este tiempo, el combate con espada, el uso del arco y la lucha libre evolucionaron como prácticas codificadas con competiciones formales. Los relieves funerarios de la época muestran representaciones de combatientes en posiciones que siguen siendo reconocibles en el Wushu moderno.
La dinastía Tang (618-907 d.C.) es considerada la edad de oro de la espada china y de las artes marciales cortesanas. Los poetas de la época celebraban a los xia (guerreros errantes) y a los maestros de espada como figuras heroicas, y el cultivo de las artes marciales formaba parte de la educación de la aristocracia.
Los grandes estilos históricos
A lo largo de los siglos, el Wushu chino se diversificó en cientos de estilos y escuelas, agrupadas generalmente en dos grandes tradiciones geográficas:
Los estilos del norte (beipai): Desarrollados en las llanuras septentrionales, favorecen los movimientos amplios, las patadas altas, los saltos y el alcance largo. El Changquan moderno es el heredero más directo de esta tradición.
Los estilos del sur (nanpai): Surgidos en el Cantón, Fujian y las provincias costeras meridionales, se caracterizan por movimientos más compactos, mayor trabajo de manos y posturas más bajas. El Nanquan moderno sintetiza esta tradición.
El Wushu en la era moderna
Tras la fundación de la República Popular China en 1949, el gobierno impulsó la modernización y sistematización del Wushu como parte de la política de cultura física nacional. En 1953 se celebraron los primeros Campeonatos Nacionales, y en 1959 el Wushu fue incluido en los Juegos Nacionales de China.
Durante la Revolución Cultural (1966-1976), la práctica del Wushu tradicional fue restringida o prohibida, ya que se consideraba un vestigio del pasado feudal. Este período oscuro en la historia del Wushu terminó con las reformas de Deng Xiaoping, que rehabilitaron el arte marcial como patrimonio nacional y lo impulsaron hacia la internacionalización que culminó con la fundación de la IWUF en 1990.