Haile Gebrselassie es uno de los corredores de fondo más completos y prolíficos de todos los tiempos. Dominó las pruebas de 5.000 y 10.000 metros durante dos décadas, ganó dos oros olímpicos en 10.000 metros y luego se transformó en un maratoniano de élite que batió el récord del mundo en la distancia. Sus 27 récords mundiales en pruebas de fondo representan un legado estadístico difícil de superar.
Inicios y carrera
Haile Gebrselassie nació el 18 de abril de 1973 en Asella, una localidad de la región de Arsi, en el sur de Etiopía. Como muchos niños etíopes de su generación, corrió desde pequeño: diez kilómetros diarios de ida y vuelta a la escuela a gran altitud, lo que constituyó un entrenamiento natural que desarrolló su sistema aeróbico desde la infancia.
Su ídolo de juventud fue el legendario Miruts Yifter, doble campeón olímpico etíope en Moscú 1980. Desde adolescente empezó a competir en cross y pista bajo la tutela de Woldemeskel Kostre, entrenador que reconoció su potencial y lo integró en el sistema de alto rendimiento etíope.
Su primera gran actuación internacional llegó en el Mundial de Cross de 1992, y a partir de ahí su progresión fue imparable. En los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 ganó el oro en 10.000 metros con un récord olímpico, y repitió en Sydney 2000 con una carrera táctica magistral. Fue el primero en ganar dos oros olímpicos consecutivos en 10.000 metros.
Logros y récords
El palmarés de Gebrselassie abarca tres décadas de competición:
- Bicampeón olímpico en 10.000 metros (Atlanta 1996 y Sydney 2000)
- 4 veces campeón mundial en 10.000 metros (1993, 1995, 1997, 1999)
- 27 récords mundiales en pruebas de fondo: 1.500 m, milla, 3.000 m, 5.000 m, 10.000 m, media maratón y maratón
- Récord mundial de maratón: 2:03:59 en Berlín 2008, primer hombre en bajar de 2:04
- Victorias en los maratones de Berlín, Dubai y Amsterdam
Su capacidad para renovar sus récords mundiales una y otra vez a lo largo de los años es uno de sus rasgos más excepcionales. Batió su propio récord mundial de 10.000 metros cinco veces entre 1994 y 1998.
Estilo de carrera y características técnicas
Gebrselassie se caracterizaba por una postura peculiar: corría con el brazo izquierdo ligeramente doblado hacia arriba, resultado de años de correr llevando los libros escolares bajo el brazo izquierdo. Lejos de corregirlo, sus entrenadores lo aceptaron como parte de su mecánica individual.
Más allá de esa anécdota, era un corredor de una eficiencia aeróbica excepcional, con un VO₂ máx muy alto y una capacidad de fraccionamiento del esfuerzo que le permitía lanzar cambios de ritmo devastadores en la parte final de las carreras. Su táctica favorita era establecer un ritmo alto desde el principio para eliminar a los corredores con menor resistencia aeróbica.
Legado e impacto en el atletismo
Gebrselassie ha sido elegido repetidamente como el mejor atleta de fondo de todos los tiempos en encuestas especializadas. Su influencia en Etiopía fue enorme: junto con Kenenisa Bekele y otros compatriotas, consolidó la hegemonía etíope en las pruebas de fondo que se mantiene hasta hoy.
Tras su retirada como competidor de élite, se convirtió en empresario y embajador deportivo de Etiopía, organizado maratones populares en Addis Abeba y promoviendo el deporte como herramienta de desarrollo social. Su historia —de niño que corría descalzo por las tierras altas de Arsi hasta bicampeón olímpico— es un ejemplo de superación que trasciende el ámbito deportivo.