El baloncesto tiene una fecha de nacimiento precisa, algo inusual en la historia del deporte. En diciembre de 1891, en un gimnasio de Springfield, Massachusetts, un profesor canadiense clavó dos cestas de melocotones en un balcón elevado y escribió 13 reglas en un papel. Había nacido uno de los deportes más populares del planeta.
James Naismith y las 13 reglas originales
James Naismith era un profesor de educación física del Young Men’s Christian Association (YMCA) al que le habían encargado inventar un juego de interior para mantener a sus alumnos en forma durante el invierno de Nueva Inglaterra. La solución fue elegante: un balón, dos objetivos elevados y un conjunto de reglas que premiaban la habilidad sobre la fuerza física.
Las primeras reglas prohibían correr con el balón, golpearlo con el puño y el contacto físico agresivo. El balón debía avanzarse mediante pases o botes. Estas ideas centrales han sobrevivido hasta hoy, aunque con numerosas modificaciones y adiciones.
El primer partido se disputó el 21 de diciembre de 1891 con nueve jugadores por equipo. El resultado fue 1-0: solo se consiguió una canasta en todo el partido.
La expansión del siglo XX
El baloncesto se extendió rápidamente a través de la red de instituciones YMCA por todo Estados Unidos y Canadá. En 1936 fue incluido en los Juegos Olímpicos de Berlín como deporte oficial, con Estados Unidos ganando la primera medalla de oro en una final disputada al aire libre bajo la lluvia.
Las primeras décadas del siglo XX vieron surgir las primeras ligas profesionales, aunque estas eran organizaciones pequeñas, con sueldos bajos y sin el glamour que vendría después. Los jugadores a menudo compaginaban el baloncesto con otros trabajos.
La NBA y la era dorada
La Basketball Association of America se fundó en 1946 con 11 franquicias, muchas de ellas en ciudades con grandes pabellones de hockey que querían llenar sus instalaciones en las noches sin partidos. En 1949 se fusionó con la National Basketball League para crear la NBA.
Durante los años 50 y 60, figuras como Bill Russell, Wilt Chamberlain y Oscar Robertson establecieron los cimientos de lo que sería la gran liga. Russell ganó 11 anillos con los Boston Celtics, un récord que nunca ha sido igualado. Chamberlain anotó 100 puntos en un único partido en 1962, también un récord absoluto.
La rivalidad Celtics-Lakers
La rivalidad entre los Boston Celtics y los Los Angeles Lakers es la más antigua y rica de la NBA. Ha producido 12 Finales entre ambas franquicias, con Boston ganando la mayoría. Esta rivalidad fue el eje narrativo de la liga durante décadas y ayudó a construir la base de aficionados que tiene hoy.
Magic, Bird y la salvación de la NBA
A finales de los 70, la NBA atravesó una crisis de popularidad seria. Los partidos se emitían en diferido a las 11 de la noche, las audiencias caían y había problemas de imagen con el consumo de drogas entre algunos jugadores.
La llegada de Magic Johnson y Larry Bird en 1979 transformó la liga. Su rivalidad personal —el jovial y extrovertido Magic contra el competitivo y callado Bird— era una historia perfecta. La NBA recuperó audiencias, sponsors y credibilidad.
Michael Jordan y la globalización
Con Jordan llegó la explosion global. Las zapatillas Air Jordan, las películas, los videojuegos. Pero el momento definitivo fue el Dream Team en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992: Magic, Jordan, Bird, Barkley, Ewing, Pippen, Malone, Stockton, Robinson, Mullin, Drexler y Laettner. El mejor equipo jamás reunido aplastó a todos sus rivales y convirtió la NBA en un fenómeno planetario.
El baloncesto en el siglo XXI
El siglo XXI ha traído cambios profundos al juego. La revolución del tiro de tres puntos, liderada por Stephen Curry, ha transformado la forma de entender el ataque moderno. Los equipos hoy lanzan más de 35 triples por partido, frente a los 15-18 de hace dos décadas.
La internacionalización es otro rasgo definitorio. Jugadores europeos, africanos, australianos y sudamericanos llenan las plantillas de la NBA. Dirk Nowitzki, Giannis Antetokounmpo, Luka Doncic y Nikola Jokic han ganado MVP y campeonatos, demostrando que el talento no tiene fronteras.
La FIBA, por su parte, organiza el Campeonato del Mundo y los torneos olímpicos que ya no son el paseo triunfal de Estados Unidos que fueron en los 90. Los europeos y los australianos compiten de igual a igual con la potencia norteamericana.
En más de 130 años, el baloncesto ha pasado de unas cestas de melocotones a ser el tercer deporte más practicado del mundo. La visión de Naismith resultó ser más profética de lo que él mismo imaginó.