La NBA es la liga de baloncesto más competitiva del mundo y, a lo largo de sus más de 75 años de historia, ha acumulado un catálogo de actuaciones y logros individuales y colectivos que definen los límites de lo posible en el baloncesto. Estos son los récords más relevantes e impresionantes.
Records de anotación
Máximo anotador histórico
LeBron James es desde 2023 el máximo anotador de la historia de la NBA, con más de 40.000 puntos. Le precede en la lista histórica Kareem Abdul-Jabbar (38.387 puntos), quien ostentó el récord durante casi cuatro décadas. Karl Malone (36.928), Kobe Bryant (33.643) y Michael Jordan (32.292) completan los cinco primeros.
Máximo de puntos en un partido: 100
Wilt Chamberlain anotó 100 puntos el 2 de marzo de 1962 para los Philadelphia Warriors. Fue una actuación en un partido poco relevante, jugado en una ciudad pequeña sin apenas espectadores, pero que entró en los libros de historia para siempre. Chamberlain anotó 36 de 63 tiros de campo y 28 de 32 tiros libres.
81 puntos de Kobe Bryant
En enero de 2006, Kobe Bryant anotó 81 puntos contra los Toronto Raptors en una remontada histórica. Es el segundo mayor anotador en un partido de la historia de la NBA y una de las actuaciones individuales más dominantes que se recuerdan.
Records de rebotes
Wilt Chamberlain domina también el ranking histórico de rebotes con 23.924 en su carrera. Su récord individual en un partido es igualmente asombroso: 55 rebotes el 24 de noviembre de 1960. En temporada, promedió 27,2 rebotes por partido en 1960-61, una cifra que parece de otro deporte.
Dennis Rodman ostenta el récord moderno de media de rebotes más alta: lideró la NBA en rebotes durante siete temporadas consecutivas, una hazaña de consistencia sin parangón en ninguna categoría estadística.
Records de asistencias
Histórico de carrera
John Stockton es el máximo asistente de la historia de la NBA con 15.806 asistencias en su carrera, todas ellas con los Utah Jazz. El escolta de Spokane también tiene el récord histórico de robos con 3.265.
Récord en un partido
Scott Skiles anotó 30 asistencias el 30 de diciembre de 1990 con los Orlando Magic, el récord individual de asistencias en un partido de la NBA.
Records de victorias por equipo
73 victorias en temporada regular
Los Golden State Warriors de Stephen Curry, Klay Thompson, Draymond Green y Steve Kerr ganaron 73 partidos y perdieron solo 9 en la temporada 2015-16, superando el record de 72-10 de los Chicago Bulls de Jordan en 1995-96. La ironía de la historia es que esos Warriors perdieron las Finales frente a LeBron James y los Cleveland Cavaliers en siete partidos.
Racha de victorias consecutivas
Los Los Angeles Lakers de la temporada 1971-72 ganaron 33 partidos consecutivos, el récord de la NBA que sigue en pie más de 50 años después. Esa temporada los Lakers ganaron 69 de 82 partidos, el mejor porcentaje de victorias de la historia en aquel momento.
Records de triples
Stephen Curry ha revolucionado el baloncesto moderno y domina los records relacionados con el tiro de tres puntos. Es el máximo anotador de triples en la historia de la NBA con más de 3.700 (y contando). En la temporada 2015-16 anotó 402 triples, el récord de una sola temporada.
Klay Thompson, su compañero en los Warriors, tiene el récord de triples en un único partido: 14 contra los Chicago Bulls en octubre de 2018.
El triple-doble más prolífico
Oscar Robertson promedió un triple-doble (dos dígitos en puntos, rebotes y asistencias) durante toda la temporada 1961-62, una actuación que no se repetiría durante décadas. Russell Westbrook igualó esa proeza en la temporada 2016-17 y ha liderado la NBA en triple-dobles de carrera, superando el histórico récord de Robertson con más de 200 en su haber.
Records de defensa
Bill Russell ganó 11 anillos con los Boston Celtics en 13 temporadas, el jugador con más campeonatos de la historia. Su dominio defensivo y su inteligencia táctica hicieron de él el pilar de la mayor dinastía de la historia de la NBA. Es el récord de anillos que nadie ha podido superar ni aproximarse a batir.
Los records de la NBA son una ventana a la grandeza del baloncesto como deporte y como espectáculo. Representan décadas de evolución del juego, cambios tácticos y el talento extraordinario de jugadores que han empujado los límites de lo posible.