El 2 de marzo de 1962 es una fecha que todo aficionado al baloncesto debería conocer. Aquella noche, en Hershey (Pensilvania), ante apenas 4.124 espectadores, Wilt Chamberlain protagonizó la actuación individual más extraordinaria de la historia de la NBA: 100 puntos en un solo partido.
La noche que cambió la historia del baloncesto
El partido enfrentaba a los Philadelphia Warriors de Chamberlain contra los New York Knicks en lo que debería haber sido un encuentro más de la larga temporada regular de la NBA. Pero nada fue ordinario aquella noche. Chamberlain comenzó bien, luego mejor, y en la segunda mitad fue evidente para todos los presentes que algo histórico estaba ocurriendo.
El jugador terminó el partido con 36 de 63 en tiros de campo (un 57%) y un asombroso 28 de 32 en tiros libres (un 87,5%), especialmente notable dado que Chamberlain era notoriamente impreciso desde la línea de personal a lo largo de su carrera. Aquella noche encontró su mejor versión en el tiro libre en el momento más importante.
El partido terminó con los Warriors ganando 169-147, y cuando Chamberlain llegó a los 100 puntos con un enceste en los últimos segundos, los aficionados invadieron la pista en una celebración espontánea que quedó inmortalizada en la única fotografía conocida de aquel partido: Chamberlain sosteniendo un papel con el número “100” escrito a mano.
Las cifras de una temporada legendaria
La noche de los 100 puntos fue la cúspide de la temporada más dominante de toda la historia de la NBA. En la temporada 1961-62, Chamberlain promedió 50,4 puntos por partido, un registro que parece imposible incluso hoy en día. En esa misma temporada promedió también 25,7 rebotes, lo que le convierte en el jugador más dominante en ambas facetas que jamás ha existido.
Para comparar: el máximo anotador moderno de la NBA suele promediar entre 30 y 35 puntos por partido. Chamberlain superó los 50 de media durante toda una temporada regular, incluyendo partidos contra los mejores defensores de su época.
Kobe Bryant y los 81 puntos: el segundo mejor registro
El récord más cercano a los 100 de Chamberlain pertenece a Kobe Bryant, que el 22 de enero de 2006 anotó 81 puntos con los Los Angeles Lakers frente a los Toronto Raptors. Los Lakers estaban perdiendo al descanso, pero la segunda parte de Bryant fue simplemente devastadora: 55 puntos en los últimos dos cuartos en uno de los ejercicios más espectaculares de pura anotación que se recuerdan.
Los 81 puntos de Kobe son el segundo mayor registro individual de la historia de la NBA, y la diferencia de 19 puntos con Chamberlain ilustra lo excepcional que fue aquella noche de 1962.
El debate sobre el contexto histórico
Siempre que se habla del récord de Chamberlain, surge el debate sobre el contexto. En 1962, la NBA era una liga muy diferente: había menos equipos, menos defensa organizada, el ritmo de juego era mucho más alto y había más posesiones por partido. Pero estos argumentos no restan mérito a la hazaña: los grandes jugadores de cualquier época superan a sus rivales con los recursos y las reglas que tienen, y Chamberlain dominó su era de una manera que nunca se ha vuelto a ver.
Los otros récords imposibles de Chamberlain
El récord de los 100 puntos no es el único que hace de Chamberlain un jugador único en la historia. También ostenta:
- 50,4 puntos de media en una temporada (1961-62), el único jugador que ha promediado más de 40 puntos en toda una temporada regular.
- El récord de más rebotes en un partido: 55 rebotes ante los Boston Celtics en 1960.
- Ser el único jugador en la historia de la NBA que nunca fouló en ningún partido de su carrera.
- 23.924 rebotes totales en su carrera, el mayor de la historia.
Chamberlain falleció en 1999, pero su legado es tan sólido que, más de 60 años después de aquella noche en Hershey, sus récords siguen siendo la medida de lo que el baloncesto puede alcanzar.