En el mundo del deporte profesional, hay récords difíciles y récords imposibles. Los 11 anillos de la NBA de Bill Russell pertenecen a la segunda categoría. Ganados a lo largo de 13 temporadas con los Boston Celtics entre 1957 y 1969, este registro es la mayor concentración de éxito colectivo que un jugador ha logrado en la historia de los deportes de equipo norteamericanos.
La dinastía que lo cambió todo
Los Boston Celtics de la era Russell fueron la primera gran dinastía de la historia de la NBA. Bajo la dirección del entrenador Red Auerbach, el equipo construyó una cultura ganadora sin precedentes: cinco títulos entre 1957 y 1963, ocho consecutivos entre 1959 y 1966, y un total de once en trece años.
Para entender la magnitud de esta cifra, hay que comparar: ningún club de los cuatro grandes deportes norteamericanos (NBA, NFL, MLB, NHL) ha ganado 8 títulos consecutivos en ningún deporte. Los Celtics de Russell lo lograron en el deporte que tenía el nivel de competencia más alto de su época.
Russell como jugador y como defensor
La contribución de Russell a este dominio era principalmente defensiva y de rebote, no anotadora. En una época en que el baloncesto se medía casi exclusivamente por puntos, Russell fue el primero en demostrar que la defensa podía ser el factor diferencial de un equipo campeón.
Sus estadísticas como anotador (15,1 puntos de media en su carrera) eran buenas pero no extraordinarias para su era. Sin embargo, sus 22,5 rebotes de media en carrera siguen siendo el récord histórico de la NBA. Su capacidad para tapar tiros, controlar el rebote e iniciar el contraataque con un solo movimiento era la base del sistema Celtics.
Los rivales: Wilt Chamberlain y la rivalidad épica
La rivalidad entre Russell y Wilt Chamberlain es la más famosa de la historia del baloncesto. Chamberlain era estadísticamente superior en casi todas las categorías individuales: más puntos, más rebotes, más porcentaje de tiro. Pero Russell ganaba campeonatos con una consistencia que Chamberlain, pese a su dominio individual, nunca igualó.
En los grandes choques de playoff entre los Celtics de Russell y los equipos de Chamberlain, los Celtics ganaron la mayoría de las series. Este contraste entre dominio individual (Chamberlain) y éxito colectivo (Russell) define en buena medida el debate sobre qué es más importante en el baloncesto.
Russell como entrenador-jugador
En las dos últimas temporadas de su carrera (1966-67 y 1967-68, 1968-69), Russell asumió el doble papel de jugador y entrenador de los Celtics, sustituyendo al retirado Red Auerbach. Fue el primer entrenador negro de la historia de la NBA, y ganó dos títulos más en esa condición dual, lo que añade otra dimensión histórica a su legado.
El número 6, retirado en toda la NBA
El reconocimiento de la NBA a la figura de Russell fue sin precedentes: en 2022, la liga retiró el número 6 que Russell usó durante toda su carrera en toda la NBA, no solo en los Celtics, la única vez que la liga ha retirado un número de forma universal para todos sus equipos. Una distinción que no tiene precedentes ni en la NBA ni en ningún otro deporte profesional norteamericano.
El legado de los 11 anillos
Michael Jordan tiene 6 anillos, LeBron James tiene 4, Kobe Bryant tenía 5. Ninguno se acerca siquiera a la mitad de los títulos de Russell. Este récord refleja una combinación de talento individual, trabajo en equipo y longevidad en la élite que es prácticamente imposible de replicar en el deporte moderno, donde la competencia está distribuida entre más equipos, los traspasos son más frecuentes y las temporadas son más largas.
El récord de 11 anillos de Bill Russell es, en muchos sentidos, el récord deportivo más seguro de la historia.