El balonmano es un deporte rápido y físico donde cada jugador tiene un papel muy definido. Si has visto un partido y te has preguntado por qué algunos jugadores siempre están en las esquinas, por qué uno se mete entre los defensas rivales o quién es el que organiza el ataque, esta guía te lo explica todo.
Un equipo de balonmano tiene 7 jugadores en el campo: 1 portero y 6 jugadores de campo. Cada uno ocupa una posición específica con una función distinta.
El portero: el guardián del área
El portero en balonmano tiene una particularidad única: es el único jugador que puede tocar el balón con los pies, pero solo dentro de su propia área (la zona semicircular de 6 metros). Fuera de esa zona, si el portero sale al campo, se convierte en un jugador de campo normal y ya no puede usar los pies.
Su función principal es detener los lanzamientos del rival. Para eso necesita reflejos muy rápidos, una buena lectura de hacia dónde va a lanzar el rival y una gran capacidad de anticipación. Los lanzamientos en balonmano pueden superar los 100 km/h, así que el portero tiene fracciones de segundo para reaccionar.
Además de defender, el portero es el primer punto de salida del contraataque: una vez que para el balón, lo pasa rápido a sus compañeros para que salgan corriendo hacia la portería rival antes de que el equipo contrario se organice.
El central: el director de orquesta
El central ocupa la posición central de la línea de ataque, justo en el medio. Es el jugador que más toca el balón durante el ataque y el responsable de organizar el juego: decide cuándo se lanza, cuándo se pasa al pivote, cuándo se acelera o se ralentiza el ataque.
Para ser central hace falta tener una visión de juego excelente, mucha inteligencia táctica y la capacidad de leer constantemente lo que hace la defensa rival para encontrar los espacios. No es necesariamente el lanzador más potente del equipo, pero sí el más inteligente.
En defensa, el central también juega un papel importante: en muchos sistemas defensivos, es quien coordina cómo se organiza el bloque defensivo del equipo.
Los laterales: los cañoneros del equipo
Los laterales son los jugadores que ocupan las posiciones a la derecha y a la izquierda del central, entre este y los extremos. Son habitualmente los jugadores con los lanzamientos más potentes y contundentes del equipo.
Lateral derecho
El lateral derecho juega en la posición derecha del ataque. Desde ahí puede lanzar a portería en posición semicerrada, buscar al pivote, penetrar hacia el área o combinar con el extremo derecho. En muchos equipos es uno de los máximos goleadores porque tiene ángulo suficiente para lanzar con potencia.
Lateral izquierdo
El lateral izquierdo tiene la misma función pero en el lado opuesto. Suelen ser jugadores zurdos (o que lanzan con la mano izquierda), lo que les da ventaja al lanzar desde su posición natural. La potencia y la capacidad de lanzar desde larga distancia son sus principales armas.
Los extremos: los más rápidos y los que lanzan desde la esquina
Los extremos son los jugadores que ocupan las posiciones más alejadas del central, prácticamente en los vértices del campo. Son habitualmente los jugadores más rápidos del equipo y los que mayor habilidad tienen para lanzar desde ángulos muy cerrados.
Extremo derecho
El extremo derecho juega pegado a la línea lateral derecha del campo. Desde esa posición, el ángulo para lanzar a portería es muy reducido, por lo que necesita una técnica de lanzamiento especial: en muchos casos lanzan en caída o en salto para buscar los huecos entre el portero y el palo más cercano.
Los extremos derechos también son fundamentales en el contraataque: son los primeros en salir corriendo cuando el equipo recupera el balón, aprovechando su velocidad para plantarse solos ante el portero rival antes de que la defensa rival se organice.
Extremo izquierdo
El extremo izquierdo tiene el mismo rol pero en el lado contrario. Al igual que con los laterales, es común que los extremos izquierdos sean jugadores zurdos para que su lanzamiento sea más natural desde esa posición.
El pivote: el que juega entre los defensas rivales
El pivote es, posiblemente, la posición más singular del balonmano. Es el único jugador de campo que se introduce dentro de la zona defensiva rival, moviéndose entre los defensas contrarios de espaldas a la portería que ataca su equipo.
¿Por qué es tan importante? Porque su presencia obliga a los defensas rivales a ocuparse de él, lo que crea espacios para que los laterales y el central puedan lanzar o penetrar. Cuando el pivote recibe el balón en buena posición, puede girarse y lanzar desde muy cerca de la portería.
El pivote necesita ser muy físico y fuerte, capaz de aguantar los empujones y la presión de los defensas que le rodean. También necesita buenas manos para recibir en condiciones difíciles y mucha inteligencia para moverse en los espacios correctos en el momento adecuado.
Es una posición que exige mucho sacrificio: muchas veces el pivote trabaja muchísimo sin recibir el balón, simplemente moviéndose para generar espacio para sus compañeros.
Tabla resumen de posiciones
| Posición | Función principal | Cualidades clave |
|---|---|---|
| Portero | Parar los lanzamientos del rival | Reflejos, anticipación, salida rápida |
| Central | Organizar el ataque, distribuir el juego | Visión táctica, inteligencia, liderazgo |
| Lateral derecho | Lanzar con potencia, crear ocasiones | Potencia de lanzamiento, visión de juego |
| Lateral izquierdo | Lanzar con potencia desde el lado izquierdo | Potencia, zurdera (o lanzamiento izquierdo) |
| Extremo derecho | Lanzar desde ángulo cerrado, contraatacar | Velocidad, técnica de lanzamiento, agilidad |
| Extremo izquierdo | Lanzar desde ángulo cerrado, contraatacar | Velocidad, técnica, llegada rápida |
| Pivote | Crear espacios moviéndose entre defensas | Físico, fuerza, inteligencia táctica |