La selección española de balonmano femenino, conocida popularmente como Las Guerreras, representa uno de los procesos de crecimiento más sostenidos y ejemplares del deporte español. Partiendo de una posición modesta en el panorama internacional, el equipo ha escalado posiciones de forma constante durante las últimas dos décadas hasta situarse entre las mejores selecciones del mundo, con una primera medalla mundial lograda en 2021.
Los primeros pasos y la construcción de una identidad
El balonmano femenino español tardó algo más en despegar que el masculino, en parte debido a la menor infraestructura disponible para el deporte de base y a una menor visibilidad mediática. Sin embargo, a lo largo de los años noventa y especialmente durante la primera década del siglo XXI, España fue construyendo una estructura sólida que incluía una liga nacional cada vez más competitiva y un sistema de formación en categorías inferiores que producía jugadoras de primer nivel.
La selección comenzó a aparecer en los grandes torneos internacionales con regularidad, disputando clasificaciones para Mundiales y Europeos y mejorando sus resultados de forma progresiva. Jugadoras como Eli Pinedo, Carmen Martín o Almudena Rodríguez fueron las primeras en llevar el balonmano femenino español a un nivel de reconocimiento internacional real.
Silvia Navarro: la mejor portera de la historia
Silvia Navarro es, sin duda, la figura más emblemática e influyente de la historia del balonmano femenino español. Nacida en Alzira (Valencia) en 1979, Navarro fue durante más de una década la portera titular de Las Guerreras y una de las mejores portera del mundo en su posición.
Su capacidad de anticipación, su lectura del juego y su liderazgo dentro de la pista la convirtieron en el factor diferencial de una selección que muchas veces dependió de su rendimiento extraordinario para superar rivales teóricamente superiores. Navarro fue elegida en varias ocasiones como una de las mejores porteras del mundo en los rankings internacionales y es el referente indiscutible de su posición en la historia del deporte español.
A nivel de clubs, Navarro desarrolló una carrera larga y exitosa en la liga española y en otras ligas europeas, siendo también una figura en el balonmano de club. Su retirada fue el fin de una era para Las Guerreras.
El bronce del Mundial 2021
El momento más alto de la historia de Las Guerreras llegó en el Campeonato del Mundo de Balonmano Femenino de 2021, disputado en España. En casa, ante su público, la selección española logró alcanzar las semifinales y ganó el partido por el tercer puesto, conquistando la medalla de bronce con una actuación que combinó la veteranía de algunas jugadoras con la eclosión de otras más jóvenes.
Aquella medalla fue el reconocimiento a años de trabajo, a la profesionalización de la liga española —rebautizada como Liga Guerreras Iberdrola con el patrocinio de una gran empresa energética— y a la apuesta de la Federación por un proyecto a largo plazo. El bronce puso el nombre de Las Guerreras en el mapa del balonmano mundial de una manera que ya no tendría vuelta atrás.
El crecimiento del balonmano femenino en España
La Liga Guerreras Iberdrola ha sido fundamental para el desarrollo del balonmano femenino español. Con clubs como el Balonmano Bera Bera (San Sebastián), el Club Balonmano Málaga Costa del Sol, el Atlético Guardés, el Rincón Fertilidad o el Balonmano Morvedre, la competición ha crecido en nivel técnico, en visibilidad mediática y en capacidad de retener y desarrollar talento nacional.
Varias jugadoras españolas de la nueva generación militan en las mejores ligas europeas —la francesa, la rumana, la danesa— y regresan a la selección con una experiencia internacional que enriquece el juego colectivo del equipo. Las Guerreras tienen ante sí un futuro prometedor, con el objetivo de dar el paso definitivo hacia las medallas en los grandes torneos internacionales.